semana siete de embarazo

Semana 7 de embarazo

En estas fechas a tu bebé se le comienzan a formar los primeros órganos. Además, los dedos y los rasgos faciales se están desarrollando y pueden ser reconocidos en una primera ecografía. Sobre la semana 7 empiezan a desarrollarse los cartílagos de lo que serán en un futuro los huesos.

Semana 7: Desarrollo del bebé

El desarrollo de tu hijo está avanzando más y más rápido. En la semana 7 el bebé mide entre 2,5 y 7 milímetros. Se empiezan a formar los principales órganos, el cerebro y la médula espinal. Su cabeza es desproporcionadamente grande en comparación con el cuerpo y lo seguirá siendo por algún tiempo. Además, la parte trasera de la cabeza crece más rápido que la parte delantera.

Si nos fijamos en la imagen de la ecografía, se ve como si la cabeza del bebé se inclinase hacia adelante. En la semana 7 los huesos del cráneo están menos desarrollados que el cerebro. Más tarde la relación entre la cabeza y el cuerpo será más equilibrada. Normalmente en la segunda visita médica se te realizará una ecografía, una primera imagen en la que ya se puede ver el dedo meñique, los dedos de los pies y los rasgos faciales. No hay desarrollo de la vesícula ni la cuenca del ojo, tampoco el principio de la nariz ni  el orificio auditivo. Durante la semana 7 se puede apreciar una especie de cola embrionaria, aunque suele desaparecer en la octava semana.

Tu cuerpo

Ver y oír el latido del corazón de tu bebé hará seguramente que tu corazón lata más rápido. En la semana 7 ya se puede escuchar. Disfrutando el momento se pueden olvidar las preocupaciones sobre el futuro. También ayuda realizar pausas y descansos para favorecer los cambios de humor ya que el cansancio se nota cada vez más. Y es que la fatiga se intensifica a partir de la semana 7 y sucesivas y puede que tengas problemas de sueño. Además, algunos días de trabajo duro siempre se pueden hacer muy agotadores. En estos casos también ayuda realizar pequeños descansos, aunque sean sólo cinco minutos de sueño encima del escritorio. Una muestra palpable de que estás embarazada ya en la semana 7 es la hinchazón de las papilas vaginales: la piel de la vagina es ligeramente áspera y tiene un aspecto similar al terciopelo, ya no es tan húmedo y resbaladizo como antes de la concepción.

En la consulta médica

Aumento del volumen sanguíneo

Durante el embarazo, tu sistema cardiovascular está expuesto a algunos cambios. La frecuencia cardiaca en reposo aumenta a 80 latidos por minuto, que son en promedio diez latidos más que de costumbre. El volumen de sangre aumenta en un 30 por ciento y el sistema cardiovascular debe poder absorber este aumento y bombearlo con naturalidad. Por eso puede que a partir de la semana 7 o más adelante sufras de mala circulación. A veces también se puede sentir una presión en el pecho, debido al aumento de la frecuencia cardíaca. Estos síntomas no implican ninguna enfermedad, no debes preocuparte.

Fatiga prolongada

Ya en la semana 7 puede que el sueño te ataque de repente poco después del comienzo de la película y notes un cansancio cómo no lo habías notado hasta entonces. Esto también es un buen indicador del embarazo, por si no tienes esta confirmación por un médico. La fatiga puede deberse también a la progesterona. Aprovecha a partir de la semana 7 o incluso antes para recuperar tus fuerzas a través del descanso y más horas de sueño.

Distinto Rh

Uno de los problemas que a veces aparecen en el embarazo es la incompatibilidad del Rh de la madre con el del bebé. Es conocido como una enfermedad hemolítica. Para salir de dudas se realiza una prueba durante el primer trimestre que permiten descartar o encontrar posibilidad de que durante la gestación estas creando o has creado anticuerpos o no al Rh, cuando eres Rh- y el padre Rh+.  Se trata de una analítica específica que pueden hacerte en la semana 7, conocida como test de Coombs indirecto y se repite mensualmente a partir del quinto mes de embarazo.

Consejos y sugerencias

El carnet de embarazada, siempre contigo

Cuando te lo entreguen, en la semana 7 o incluso más adelante, y hasta el nacimiento, debes llevar el carnet de embarazada en el bolso. Como incluye todos los resultados de las distintas pruebas que te han hecho, se puede tener una imagen precisa de tu estado de salud. En caso de emergencia puede ser un «salvavidas», ya que proporciona la base actualizada para un tratamiento rápido y eficaz. De esa forma pueden atenderte otros médicos, aunque no sean tu ginecólogo o tu médico de cabecera.

Más necesidad de líquidos

Durante los 9 meses vas a tener una mayor necesidad de líquidos. Puedes empezar ya en la semana 7 si no lo has hecho antes, pero debes beber al menos 2,5 litros al día. Lo más saludable para tu cuerpo y el del bebé es agua mineral natural o infusiones de hierbas.

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