Alimentos con yodo para el embarazo

Yodo en el embarazo

El yodo es un micronutriente esencial que se necesita para muchos procesos metabólicos importantes. El yodo en el embarazo es de particular importancia para la madre y el niño. Aprende aquí cómo el yodo participa del desarrollo mental y físico de tu hijo y cómo puedes satisfacer tus necesidades diarias.

Es relativamente reciente la preocupación por parte del Ministerio de Sanidad por la carencia de yodo durante el embarazo y la lactancia. Recientemente la Sociedad Española de Endocrinología junto con el Ministerio de Sanidad han decidido apostar por campañas para promover una dieta con los niveles de yodo adecuados en las mujeres en edad fértil, las embarazadas y las que están en periodo de lactancia. En estas campañas participan pediatras, médicos de cabecera y ginecólogos.

¿Por qué el cuerpo necesita yodo?

El yodo es un oligoelemento esencial que el cuerpo no puede producir y por lo tanto debe ser incluido en nuestra dieta. El yodo se requiere principalmente para la función de la glándula tiroides, que consume aproximadamente del 70% a 80% del yodo ingerido.

Los nutrientes van del tracto gastrointestinal a través de la sangre a la glándula tiroides, donde se almacena y si es necesario se lleva a la sangre o al sitio donde se necesite para la producción de hormonas tiroideas.

Las hormonas tiroideas están implicadas en muchos procesos metabólicos y desempeñan, por ejemplo, un papel importante en la regulación de la temperatura corporal, la digestión, la concentración, la presión arterial, la circulación y la capacidad de rendimiento físico y la función del sistema inmune y la fertilidad.

Necesidades de Yodo en el embarazo

Las necesidades diarias de yodo para adultos son de aproximadamente de 150 microgramos al día. Distintos estudios demuestran que en el caso de mujeres muchas no pueden llegar a esa cantidad pues la mayoría usan la píldora anticonceptiva que impide la absorción de yodo de manera significativa. Las mujeres en general, y las mujeres embarazadas más en concreto, padecen a menudo una deficiencia de yodo.

Durante el embarazo, los requerimientos diarios de yodo aumentan y se recomienda una ingesta de entre 220 y 300 microgramos. Hay varias razones:

  • Las hormonas tiroideas, especialmente la hormona tiroidea del embarazo tiroxina, está muy implicada en la división celular. Es por ello por lo que son responsables de la formación ósea, el crecimiento y desarrollo del cerebro del feto. Durante el embarazo se producen por este motivo un 50 por ciento más de hormonas tiroideas, por lo que la glándula tiroides necesita mucho más yodo.
  • Entre las semanas 10 y 12 del embarazo el bebé empieza con la producción de hormonas tiroideas. Así, además de la ingesta de yodo para la madre es necesario ingerir el yodo que el niño necesitará. En embarazos múltiples, la necesidad de yodo continúa aumentando.
  • Debido a los típicos vómitos en el embarazo se pierde una cantidad nada despreciable de yodo que debe compensarse incrementando el consumo.

Dado que las reservas de yodo se pueden agotar rápidamente en el embarazo, es recomendable comenzar antes del embarazo para que las reservas de yodo estén llenas.

Síntomas de falta de yodo en el embarazo y causas

Unos posibles síntomas de falta de yodo en el embarazo son, por ejemplo, el bocio, el hipotiroidismo, la piel y el cabello secos, la tendencia a tener siempre frío, a la obesidad, al estreñimiento o padecer cretinismo (enfermedad infantil con retraso físico y mental).

Por ello, es recomendable incluir en la dieta de las embarazadas un complejo vitamínico diario con 200 microgramos de yodo desde el momento en el que se dispongan a un embarazo. Esta es la principal conclusión que salió del simposio ‘Prevención de Yodo en el embarazo’, donde se llegó también al compromiso de informar a los profesionales de la Atención Primaria, la Ginecología y la Obstetricia, de la importancia del yodo en la alimentación de la mujer embarazada.

¿Cómo se manifiesta la falta de yodo en el embarazo?

Una falta de yodo durante el embarazo puede dar lugar a trastornos del desarrollo físico y mental del bebé. Dado que las hormonas tiroideas tienen un efecto importante en la maduración del cerebro infantil, una falta clara de yodo durante el embarazo puede tener graves consecuencias en el grado de inteligencia de los niños.

Ante una deficiencia de yodo en el embarazo por bastante tiempo puede producirse, en la madre o el niño, el llamado bocio. Se trata de un aumento, difuso o nodular, de la glándula tiroidea, por lo que el cuerpo trata de absorber tanto yodo de la sangre como sea posible para compensar la deficiencia. El bocio puede crecer sin producir problemas, pero sí puede dolor o dificultad al tragar, al respirar, o, a la larga, tener como resultado una sobreproducción de la tiroides.

En casos extremos, la falta de yodo durante el embarazo puede ser responsable de un parto prematuro o aborto involuntario.

¿Dónde encontramos el yodo?

Las fuentes con mayor contenido de yodo son la sal yodada, los pescados, mariscos y algunos vegetales. Así que, con una dieta saludable y equilibrada, rica en estos alimentos, obtienes en el embarazo la cantidad de yodo requerida por el organismo. Además, en la mayoría de los países, la sal de consumo diario ya viene fortificada, por lo que no siempre es necesario ningún suplemento.

En España, se está perdiendo la sana costumbre de una dieta rica en pescado, lo que unido a un agua y vegetales pobres en yodo por las características del suelo, suele llevar a muchos doctores a recetar complementos vitamínicos.

Muchos expertos vinculan la falta de yodo durante el embarazo como principal causa de una lesión cerebral evitable en el niño. Su carencia puede acarrear enfermedades tiroideas y causar lesiones cerebrales en el niño.

  • Pescados y mariscos: Puesto que el agua de mar contiene yodo, también los animales y las plantas que viven en él contienen yodo. El bacalao, la caballa, el arenque o el salmón entre otros, así como los mariscos contienen cantidades relativamente grandes de yodo. Dos o tres comidas con pescado a la semana puede, por lo tanto, ayudar a compensar la falta de yodo en el embarazo.
  • Productos lácteos y huevos: El contenido de yodo en productos de origen animal, como los huevos y la leche, depende completamente de la alimentación que hayan tenido los animales de los que proceden. Puesto que las plantas no necesitan yodo, los animales que se alimentan tan sólo de ellas producen productos con poca cantidad de yodo. Algunos animales, pero, bajo controles de calidad y seguridad dan alimentación complementaria a los animales.

La absorción del yodo tiene lugar en alrededor del 37%, en el consumo de productos lácteos. Eso no tiene que ver con el hecho de que estos productos podrían contener más yodo que el pescado sino únicamente se debe a que la leche y los productos derivados se consume con mayor frecuencia.

  • Alimentos yodados: Muchos alimentos, especialmente carnes y embutidos, así como productos de panadería pan y otros se hacen con sal yodada. Si un alimento está hecho con sal yodada, lo indicará en el embalaje. En la panadería o carnicería lo puedes preguntar.

Otros alimentos con yodo para el embarazo

Grupo de alimentos Alimento
Verduras y hortalizas Ajo, remolacha, acelgas, judías verdes, cebolla, champiñón.
Legumbres Habas secas, soja en grano.
Frutas Moras, piña.
Frutos secos Nueces.
Lácteos y derivados Leche.
Pescados, mariscos y crustáceos Arenque, gambas, langostinos, bacalao, mero, mejillones, salmón, lenguado.
Huevos Huevo entero.

Beneficios del yodo en el embarazo y el día a día

  • Contribuye al buen funcionamiento de la hormona tiroidea tetrayodotironina o tiroxina y de la triyodotironina y evitar así el Hipotiroidismo. Este tipo de enfermedades suelen darse con más frecuencia en zonas montañosas lejanas de la costa y con suelos muy pobres en yodo, como, por ejemplo, en países como Dinamarca.
  • Estimula el buen funcionamiento de nuestro metabolismo para realizar adecuadamente un sinfín de funciones orgánicas indispensables para nuestro crecimiento y el buen funcionamiento de nuestro sistema nervioso.
  • Participa en el metabolismo de los hidratos de carbono y en la regulación del colesterol.
  • Regula nuestro nivel de energía y un buen funcionamiento celular.
  • Facilita que el cuerpo queme el exceso de grasa.
  • Da mejor aspecto a uñas, cabello y dientes.
  • El yodo también tiene propiedades para curar y desinfectar heridas externas.
  • Suele ser un ingrediente habitual en algunas tabletas potabilizadoras de agua.

¿Son necesarios los suplementos de yodo en el embarazo?

Si el cuerpo es suficientemente abastecido con yodo depende no sólo de qué cantidad ingieras en la alimentación sino que depende también de muchos otros factores, tales como el metabolismo o las necesidades energéticas. Saber si con la alimentación puedes proporcionar a tu cuerpo y al bebé la suficiente cantidad de yodo no se puede saber. De hecho antes del embarazo alrededor de solo el 42% de las mujeres cuentan con una cantidad suficiente de yodo, y en el embarazo esta necesidad sólo aumenta.

Puesto que el yodo es especialmente importante durante el embarazo, a las mujeres embarazadas se les aconseja tomar un suplemento dietético en forma de tabletas para mantener estable la cantidad de yodo y garantizar la atención óptima de la madre y el niño.

Importante: Habla con tu ginecólogo para establecer con él la necesidad o no de un suplemento de yodo y definir la dosis exacta.

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