obesidad infantil

Sobrepeso infantil – Pautas para la prevención temprana de la obesidad

Consideraciones generales

Se considera que un niño es obeso cuando pesa más del diez por ciento de su peso recomendado. Es uno de los problemas médicos más fáciles de reconocer, pero también difíciles de tratar.

La mayoría de los pequeños obesos se convierten en adultos con sobrepeso (aproximadamente un 80%).

Además, si uno de los padres sufre esta dolencia, hay un 50% de posibilidades de que su hijo también la sufra. En cambio, si los dos padres son obesos, un 80%.

Puede estar causado por problemas físicos, pero no suele ser lo más frecuente. Normalmente, incorrectos hábitos de alimentación, una vida sedentaria y un historial de obesidad en la familia suelen ser los factores que causan la dolencia. Además, puede ser debida a enfermedades (afecciones endocrinológicas y neurológicas), algunos medicamentos, baja autoestima, estrés o problemas familiares.

Pone en riesgo la salud de nuestro hijo. Aumenta las probabilidades de padecer enfermedades de corazón, provoca alta presión en la sangre, diabetes, dificultad para dormir y afecta a la respiración. Además, produce problemas emocionales: baja autoestima, depresión, ansiedad, etc. Y puede inducir a desórdenes alimenticios.

Obesidad infantil tratamiento

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La única manera de perder peso es reduciendo la cantidad de calorías ingeridas y aumentando la actividad física.

Desde casa, puedes establecer pequeños cambios, para hacer que tu pequeño adelgace.

  • Comenzar un programa para controlar el peso. Muchas veces esta dolencia afecta a más de un miembro de la familia, por lo que se puede involucrar a todos los miembros en la tarea de comer más saludablemente
  • Cambiar los hábitos alimenticios: más lentamente o con porciones más pequeñas, por ejemplo. No imponer la ley de dejar siempre el plato vacío
  • Realizar una mejor selección de la comida
  • Comer en familia en vez de enfrente de la televisión (así se puede controlar mejor lo que ingieren tus hijos)
  • Nunca usar alimentos como premio
  • Limitar las meriendas
  • Asistir a grupos de apoyo
  • Dar un buen ejemplo
  • Planeen actividades lúdicas para toda la familia, como ir a pasear u ocuparse del jardín
  • Reduce el tiempo que pasan frente a la televisión, ordenador o videoconsola
  • Establezca metas reales, plausibles y no abstractas. De lo contrario, habrá menos posibilidades de conseguir el objetivo
  • Entérate del deporte preferido de tu hijo y apúntale a esa actividad
  • No establecer alimentos prohibidos. No hay que eliminar por completo sus platos o dulces preferidos. De lo contrario, cuando no estés presente, aprovechará para comer lo que tú no le permites.

Ten en cuenta que, si el sobrepeso de tu hijo es muy acentuado, debes acudir al pediatra para que le derive al especialista adecuado.

Pautas para la prevención temprana de la obesidad infantil

Os dejamos un resumen de las recomendaciones de nutrición infantil para una prevención temprana de la obesidad en niños. Estas recomendaciones también son aplicables a los padres y se pueden adoptar en todo el núcleo familiar de manera que sigamos estas pautas de nutrición en el hogar.

Servir bebidas saludables y apropiadas para su edad

  • Ofrecer agua potable regularmente y en lugar de zumos, refrescos u otras bebidas azucaradas.
  • Asegúrese de que los niños de 1 a 6 años de edad se limiten a 4 a 6 onzas de zumo por día, incluso en casa.
  • Utiliza solo los zumos sin edulcorantes añadidos en tazas y sólo a la hora de las comidas.
  • Utiliza leche descremada o pasteurizada al 1 por ciento a todos los niños mayores de 2 años de edad, o leche pasteurizada entera para niños de 1 a 2 años de edad.

Proporcionar una dieta variada y equilibrada que haga hincapié en los alimentos mínimamente procesados

  • Consume una mezcla de verduras de diferentes colores cada día, especialmente verduras de color verde oscuro y rojo y naranja.
  • Sirve variedad de frutas naturales, en lugar de zumos.
  • Asegúrate de que todos los panes, cereales y pastas que se consume el niño sean integrales.
  • Elije proteínas magras que son saludables para el corazón como alubias, pollo, legumbres y yogur o queso cottage bajo en grasa.
  • Opta por alimentos que contengan grasas monoinsaturadas o poliinsaturadas saludables como el aceite de oliva o el aceite de cártamo en lugar de alimentos ricos en grasas trans o saturadas, como los bocadillos empacados, los alimentos fritos o preparados con aceite, mantequilla y carne roja parcialmente hidrogenados.

Fomenta el crecimiento saludable en los niños manteniendo los alimentos ricos en calorías y bajos en nutrientes fuera de la guardería.

  • Evita los alimentos ricos en grasas trans y/o grasas saturadas.
  • Evita los alimentos salados y bajos en nutrientes como las papas fritas o los pretzels.
  • Evita alimentos con alto contenido de azúcar como leche con sabores, néctares de frutas, refrescos o dulces.

Fomenta la participación de la familia en la alimentación saludable en el establecimiento de cuidado infantil

  • Proporciona pautas de nutrición por escrito y menús para los padres, así como todos los que participen en el día a día del niño.
  • Asegúrate de que los alimentos que compramos para casa cumplen con las normas escritas.
  • Participa en conversaciones sobre una alimentación saludable, sugiere y escucha las aportaciones de otros padres para añadir a un menú saludable.

Fomentar la actividad física diaria entre los niños en el cuidado infantil

  • Ofrecer al menos dos o tres oportunidades al aire libre para el juego activo diario, si el clima lo permite.
  • Elimine las barreras para jugar al aire libre, por ejemplo, manteniendo una muda de ropa en el centro y proporcionando sombra.
  • Asegurarse de que el tiempo de juego restringido (por ejemplo, limitar el juego al aire libre) nunca se utilice como castigo para los niños que se comportan mal.
  • Proporcionar al personal de cuidado infantil capacitación continua sobre actividades apropiadas para su edad.
  • Mantener una política escrita sobre la promoción de la actividad física y compartirla con los padres.

Facilitar actividades apropiadas para la edad en ráfagas cortas y regulares a lo largo del día.

  • Déle a los bebés tiempo supervisado en posición boca abajo (tiempo boca abajo) todos los días.
  • Limite el tiempo que los bebés pasan en asientos restringidos (columpios, cochecitos, sillas de ejercicio, sillas altas).
  • Déle a los niños pequeños de 60 a 90 minutos por día de 8 horas para realizar actividades físicas vigorosas (actividades que los hagan respirar más profunda y rápidamente que las actividades típicas), repartidas en ráfagas cortas y regulares a lo largo del día.
  • Dar a los niños en edad preescolar de 90 a 120 minutos por día de 8 horas para realizar actividades físicas vigorosas (actividades que les permiten respirar más profunda y rápidamente que las actividades típicas), repartidas en ráfagas cortas y regulares a lo largo del día.

Modelar el juego activo

  • Dirigir por lo menos dos juegos o actividades estructuradas que requieran movimiento cada día, como Simón Dice.
  • Anime a los niños a través de palabras positivas, como “¡Buena atrapada!”.
  • Participar energéticamente en juegos en interiores y exteriores durante todo el día.
  • Reducir las barreras para que los adultos que cuidan a los niños sean activos (por ejemplo, asegurarse de que los cuidadores usen zapatos apropiados y quitarse los asientos al aire libre para los adultos).

Minimizar el tiempo de televisión/pantalla y el tiempo sedentario

  • Mantenga la pantalla apagada en todo momento cuando esté cerca de niños menores de 2 años.
  • Limite la cantidad de tiempo que ven los medios de comunicación (televisión, teléfono celular o medios digitales) en el establecimiento de cuidado infantil a no más de 30 minutos por semana para los niños de 2 años de edad y mayores, ya que muchos niños ya están expuestos a niveles excesivos de tiempo frente a la pantalla en sus hogares.
  • Asegúrese de que los niños de todas las edades no estén sentados con intervalos de más de 15 a 30 minutos, a menos que sea durante las comidas o la siesta.

Apoya los hábitos saludables de sueño

  • Remueva cualquier medio de filtración de las áreas de dormir de los niños.
  • Mantenga rutinas calmantes a la hora de la siesta, como leer un libro.
  • Dormir a los bebés mientras están somnolientos, pero aún despiertos, para que puedan aprender a dormirse sin ayuda.

Fuentes:

ASOCIACIÓN ESPAÑOLA DE PEDIATRÍA http://www.suc.org.uy/emcc07/Prevencion%20CV%20en%20ninos_archivos/Obesidad%20infantil-ParteI-An%20Pediatr(Barc)2006.pdf

Scielo.isciii.es : http://scielo.isciii.es/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0212-16112015000100010

Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad: http://www.mscbs.gob.es/gabinete/notasPrensa.do?id=4591

AECC: https://www.aecc.es/sites/default/files/migration/todo-sobre-cancer/prevencion/alimentacion/documentos/estrategias-prevenir-obesidad.pdf

Harvard.edu: https://www.hsph.harvard.edu/obesity-prevention-source/obesity-prevention/early-child-care/early-child-care-obesity-prevention-recommendation-complete-list/

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La única manera de perder peso es reduciendo la cantidad de calorías ingeridas y aumentando la actividad física. Desde casa, puedes establecer pequeños cambios, para hacer que tu pequeño adelgace: Realizar una mejor selección de la comida Comer en familia en vez de enfrente de la televisión (así se puede controlar mejor lo que ingieren tus hijos) Nunca usar alimentos como premio Limitar las meriendas Asistir a grupos de apoyo
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