¿Qué líquidos puede beber el bebé?

Muchos padres se preguntan si quizás su bebé debería beber algo más que la leche para saciar su sed. Esta idea parece razonable si tenemos en cuenta que la mayoría de nosotros no puede saciar del todo la sed con leche de vaca. La leche materna, y también la leche de fórmula para bebé, es de composición totalmente diferente a la leche de vaca y cubre las necesidades del niño tanto de líquidos como de nutrición durante los primeros cuatro-seis meses.

Durante estos meses no suele ser necesario dar al bebé algo más de beber. Sólo en los días de calor extremo cuando el bebé suda mucho, cuando tiene fiebre o diarrea puede necesitar más líquidos.

Dar de beber al bebé con la comida

Al empezar la alimentación complementaria, tras el destete, es cuando se aconseja empezar a dar líquidos. Se trata de combinar y equilibrar la ingesta de líquidos, porque si el niño toma aún un teta o biberón y se han sustituido un par de tomas por cereales y papillas, sigue aún recibiendo suficiente líquido en ellas. Aun así, en este momento puedes darle de beber al bebé algo más aparte de leche.

Así le ayudas a acostumbrarse a los cambios. 200 milímetros al día son suficientes en este periodo.

Cuantas más tomas sustituyas por alimentación complementaria, más tendrá que beber el bebé de forma extra. Puedes dilatar el momento hasta la introducción de una tercera toma de papillas o cereales en lugar de la leche. En este punto será necesario que añadas también algo de beber.

La cantidad de líquido debe aumentar como mínimo hasta los 400 milímetros al día.

Nada de succión constante

Es importante que des de beber agua o líquidos al bebé con regularidad. También durante la comida. Pero ten cuidado de que el bebé no se esté todo el día bebiendo. Las tetinas en la boca, y los líquidos producen mucha saliva cosa que puede dañar los dientes con un exceso de ácido, aumentando así el riesgo de caries.

¿Qué puede beber el bebé?

Procura que las bebidas le sacien la sed y sean sin azúcar. El agua es lo mejor para el bebé. Si se acostumbra desde el principio a esta bebida, lo más probable es que la acepte siempre de buena gana para calmar la sed.

  • El agua del grifo: Aunque el agua del grifo es uno de los productos más rigurosamente controlados, hasta que no cumpla los 6 meses hiérvela siempre antes de dársela de beber al bebé. Así eliminas las bacterias y los gérmenes que, pese a los controles, se mantienen en el agua corriente y podrían dañar el sistema inmunológico del niño. Cuando ya no hiervas el agua, es importante que antes de llenar el vaso dejes correr un poco de agua y le des sólo agua fría.
  • Agua mineral: Puede que prefieras el agua mineral. En este caso cuando elijas el agua presta atención que sea apropiada para preparar alimentación infantil, algunas lo indican en la etiqueta. Lo importante para dársela de beber al bebé es que tenga pocas sales minerales.

Té sin azúcar

Nada de tés instantáneos

Si tu bebé no quiere beber agua o quieres darle algo distinto para calmar la sed, puedes darle té de frutas sin azúcar. Hay infusiones especiales para niños pequeños que cumplen unos requisitos especiales y además son sin azúcar.

Con tés de hierbas como el anís o el hinojo debes tener cuidado. Por su efecto calmante podría tener consecuencias directas sobre su salud, como gases u otras reacciones más fuertes. El uso de infusiones de hierbas debe reservarse sólo a casos concretos prescritos por el médico.

No se las debes dar de beber al bebé. Ten en cuenta que en muchas infusiones instantáneas hay azúcares añadidos. La mayoría son edulcoradas así que será mejor que las evites.

Cuidado con los zumos

Los zumos naturales no deben ser una bebida habitual para los bebés. Contienen mucha fructosa y por lo tanto no sólo son altos en calorías, sino que, debido al elevado contenido de hidratos de carbono, pueden favorecer la aparición de caries. Incluso cuando los primeros dientes aún no han salido.

Lo mismo para los jugos hechos de verduras tales como el jugo de zanahoria. Por el ácido que contienen los jugos de fruta puros también se corre el riesgo de causar dolor de barriga al bebé. Se deben diluir los jugos en una proporción de 1:3 con agua para suavizarlos. Se trata de una bebida ocasional, como si se tratase de una golosina.

No hacen falta vitaminas adicionales

Seguro que tu intención es buena cuando le das zumo de beber a tu bebé. Piensas en el montón de vitaminas que lleva y que crees que le irán muy bien.

En realidad, durante el primer año de vida, entre la lactancia materna y luego la alimentación complementaria con leche de continuación y papillas, el bebé tiene una dieta suficientemente equilibrada y no necesita más vitaminas.

En resumen, podemos asegurar que las bebidas sin azúcar como el agua o el té, puedes dárselas de beber al bebé sin problema. Las bebidas con azúcar añadido debes evitarlas, igual que las que tienen gas o que no son apropiadas para bebés. Las bebidas con cafeína están evidentemente prohibidas, como el té negro, la coca cola o el café.

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