como dar el biberon

Cómo dar el biberón

Para dar el biberón a tu hijo hay algunas cosas que debes tener en cuenta. Cómo tiene que estar tendido el bebé, cómo debes sujetarlo, cómo debes inclinar el biberón…

Aquí te contamos cuál es la mejor manera para dar el biberón a tu bebé.

Preparativos

Antes de dar el biberón al bebé debes prepararlo. Una vez preparado comprueba la temperatura de la leche para evitar quemar al bebé. 

La temperatura ideal es de alrededor los 37 ° C.

Deja caer unas cuantas gotas de leche en el interior de tu muñeca. La piel de esta zona es muy sensible así que puedes notar bien la temperatura. Si es agradable le puedes dar el biberón al bebé.

Comprueba de nuevo si el tamaño del agujero es el más apropiado para tu bebé. Si es demasiado grande y sale mucha leche, puede que el bebé se atragante. Con un agujero muy pequeño puede que se frustre, por tener que succionar muy fuerte y conseguir poca leche. Puedes comprobar el tamaño del orificio dejando caer un par de gotas en el dorso de la mano.

No te olvides del babero ni el pañuelo

Para dar un biberón a un bebé hay un elemento imprescindible; el babero. Recuerda ponérselo para que no se ensucie la ropita y ten a mano el pañuelo que servirá tanto para secarle la leche de la carita, como para ponértelo encima del hombro para que el bebé pueda eructar sin mancharte a ti, y sacar el aire ingerido con la leche.

Posturas para dar el biberón

Esto no debe servir sólo para darle de comer hasta que esté lleno, sino que debe ser un momento de tranquilidad que os una a ti y al bebé.

Una buena oportunidad de fortalecer el vínculo entre ambos.

Dar el biberón no es algo difícil, pero tampoco es algo rápido, así que tómate tu tiempo.

Procura además que tanto tu como el bebé estéis cómodos y relajados. Siéntate en un lugar cómodo y donde puedas permanecer durante un rato. Podría ser que el bebé se durmiese durante la toma del biberón, esto es indicativo de que está tranquilo y relajado.

Coloca al bebé en tus brazos. La cabeza se debe apoyar en tu axila a la altura de tu pecho. Este ligero ángulo asegura que la cabeza queda ligeramente elevada respecto al resto del cuerpo. Así el bebé podrá tragar mucho mejor. No está de mas colocarte una almohada debajo del brazo para facilitar que puedas aguantar todo el rato esta posición.

Para que el bebé pueda estar completamente cómodo, no debes llevar jerseys de manga larga de materiales que piquen ya que podrías irritar su delicada piel.

Si es posible por temperatura podrías llevar una camiseta de manga corta, que tenga contacto directo con tu piel, así sentirá también tu calor y tu olor, cosa que favorecerá la experiencia.

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Mantén también el contacto con los ojos para darle seguridad y transmitirle que estás a su lado y que procuras por él. A pesar de que dar el biberón no es dar el pecho, también ha de ser una experiencia íntima y relajada entre ambos.

Dar el biberón

No pongas directamente la tetina en la boca del bebé, no se lo pongas tan fácil, rózale la mejilla con ella para que su propio cuerpo entienda lo que tiene que hacer, que reaccione. Así activamos su reflejo de búsqueda,como si quisiera encontrar el pecho de la madre. También permite ver si el bebé tiene mucha hambre o no, puesto que sólo se activará a buscar la tetina si en realidad tiene hambre.

A continuación, toca suavemente los labios del bebé con la tetina. Esta es otra manera de potenciar su reflejo neonatal, el reflejo de succión. El bebé, sólo con el contacto de la tetina en los labios, tratará de succionar.

En este momento puedes acercarle más la tetina para que pueda empezar a beber.

Cerciórate de que abre suficientemente la boca y que tiene la lengua por debajo de la tetina. Con esta posición y apertura de la boca se favorecen los movimientos naturales de la mandíbula y la lengua, como los que se producirían durante la lactancia materna.

biberones

Que no trague aire

Mantén el biberón siempre suficientemente inclinado para que la tetina esté siempre llena de leche, así evitarás que el bebé trague aire mientras bebe, que podría provocarle gases e hinchazón y dolor de estómago.

Problemas en la toma

Dar el biberón a un bebé es fácil pero a veces pueden surgir pequeños problemas. Si el bebé se atraganta debes quitar de inmediato el biberón. Endereza el bebé paa que pueda toser mejor y pueda escupir o tragar la leche que se le ha puesto mal. Cuando esté calmado puedes seguir con la toma.

A veces, el bebé succiona tanto que se produce un pequeño vacío dentro del biberón o en la tetina. Esto conlleva que el bebé tiene que succionar muy fuerte y sale poca leche. Si ves que la tetina se aplasta, sólo tienes que tirar un poco de ella para eliminar el vacío. Si no puedes sacar el biberón de la boca del bebé porque ha creado también vacío en ella, bastará con que introduzcas un poco el dedo meñique dentro de su boca para que entre un poco de aire y puedas eliminar también este vacío.

Si ves que el bebé bebe muy poco pero aparentemente no hay ningún problema como el vacío que hemos explicado anteriormente, podría ser que el agujero de la tetina sea demasiado pequeño para el tipo de alimentación que le das. De todas formas eso debes comprobarlo antes de empezar a darle el biberón. También podría ser que la tetina estuviese taponada por algún grumo de leche. En ambos casos bastará con que cambies la tetina por una nueva y termines así con la “frustración” de tu pequeño que pese a sus esfuezos no conseguía sacar suficiente leche.

Terminar de dar bien el biberón

Si tu bebé te indica moviendo la cabeza o empujando la tetina con la lengua que no quiere beber más  o si sencillamente se ha terminado el biberón, es el momento de terminar la toma. Durante la toma el bebé ha ingerido no sólo leche sinó también aire, y éste es mejor que, sea mucho o poco, lo elimine de su cuerpo para evitar gases y dolor de barriga.

Así pues, después de dar el biberón has de coger a tu hijo en brazos para que eructe. Lo más práctico es colocarlo apoyado en tu hombro para que sus vías estén completamente erguidas y el aire pueda salir con un eructo. No olvides colocarte el paño encima del hombro para evitar que si devuelve un poco, completamnte normal, no te manche la ropa. Dar leves palmaditas en la espalda del pequeño es un buen truco para ayudar a que salga el aire. La toma no termina definitivamente hasta que el bebé no ha eructado una o dos veces.

¿Qué pasa si el bebé se queda dormido durante la toma? ¿Te preguntas si despertarle para que eructe?

Sobre esta pregunta lamentablemente no hay una respuesta concreta sino distintas opciones. Puedes sostener al bebé dormido erguido apoyado en tu hombro y esperar que aún durmiendo expulse el aire. Si no sucede y pese a no eructar el bebé duerme bien y tranquilo no hace falta que le despiertes, déjale dormir. Si por el contrario el bebé está incómodo y molesto mientras duerme, con gases en la tripita, es quizá recomendable que le despiertes, que eructe y que luego pueda seguir durmiendo sin problemas.

Tirar la leche sobrante

Si el bebé no se ha terminado el biberón en la toma, es importante que la tires. Si la guardas para más tarde, puede que durante este rato se reproduzcan gérmenes y bacterias en el recipiente y la tetina, aunque le mezcles leche nueva, cosa que podría provocarle una infección al bebé. Al dar el biberón a tu hijo no se debe asumir ningún riesgo. Lee nuestros Métodos para esterilizar los biberones

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