Por qué es importante hacer el curso de preparación al parto

¿Por qué es importante hacer el curso de preparación al parto?

El conocimiento da fuerza y poderío para afrontar cualquier situación

Cuando una va a hacer la maratón de Nueva York, no duda que tiene que prepararse previamente. Si no es una corredora profesional, el entrenamiento todavía será más contundente: tendrá que hacer mucho ejercicio físico, alimentarse adecuadamente para tener energía y mentalizarse para poder recorrer los 42 km y llegar a la meta triunfante.

Gestar, parir y ser madre (y padre) no es hacer ninguna maratón (o sí…) pero requiere estar en forma física y mentalmente. El cambio trascendental que supone la maternidad requiere una preparación física y, sobre todo, psíquica, que ayude a vivir el embarazo y la maternidad plenamente, que facilite el parto y que establezca un vínculo sano desde el minuto cero con el bebé.

Es muy común encontrar mujeres embarazadas que refieren sentir gran ansiedad cuando piensan en el parto. El miedo a lo desconocido hace que el parto se mire desde un prisma de temor cuando tendría que ser todo lo contrario. Parir es un acto fisiológico que no tendría que causar tanto estrés emocional. Está demostrado que el miedo ante algo desconocido se reduce cuando se sabe qué es lo que va a suceder. Y la preparación al parto (y a la maternidad) hace justamente eso: dar información y herramientas que ayuden a la mujer embarazada (y su pareja) a no tener miedo ni al parto ni a la maternidad, a poder decidir cómo ha de ser su parto y a gestionar sus emociones, tan inestables en este momento… en definitiva, a tomar las riendas de su propia situación.

Las sesiones de preparación al parto deben estar confeccionadas por profesionales de la salud que, además de información, transmitan tranquilidad, entereza, valor y seguridad a la futura madre.

Estas sesiones dan información sobre los cambios que se dan en la mujer durante el embarazo (tanto físicos como psíquicos), qué es el parto y cómo puede colaborar la mujer (y la pareja) con su bebé para facilitarle el camino hacia el exterior, cuándo se debe ir al hospital (en el caso de haber escogido un parto hospitalario), qué son las contracciones, para qué sirven y cómo se puede aliviar el dolor del parto (si éste aparece), qué papel fundamental juega la pelvis en todo este proceso, qué recursos existen para relajarse durante el parto, qué se debe saber sobre la lactancia materna y los cuidados del recién nacido y cómo se puede sentir la mujer durante el postparto. El conocimiento da fuerza y poderío para afrontar cualquier situación.

Cambios emocionales durante el embarazo

La pareja y la preparación al parto

Es muy importante que la pareja también asista a estas sesiones porque es parte fundamental y, además, es una forma de implicarse aún más en la nueva situación. Para la pareja también es primordial que exista un espacio donde poder hablar abiertamente de sus dudas o temores y donde poder compartir experiencias.

A las mujeres no se les tiene que “enseñar” a parir: una preparación al parto debe consistir en empoderar a la mujer, recordarle que tanto ella como su bebé están diseñados para parir y para nacer, que parir es algo natural y no una enfermedad, que si aparece el dolor hay herramientas para disminuirlo, que el cuerpo es sabio y que hay que aprender a fluir, a relajarse y a conectar con la propia esencia.