Las cunas colecho: qué son y cuáles son sus beneficios

Las cunas colecho: qué son y cuáles son sus beneficios

Cuando una familia está esperando un bebé, sobre todo si es el primero, todos son decisiones que tomar en cuanto a equipamiento. ¿Qué le viene mejor? ¿Qué se puede aprovechar de amigos y familiares? ¿Qué merece la pena comprar nuevo? ¿Cuánto tengo que gastar? Son algunas de las preguntas que pueden surgir.

Yendo a lo concreto, cómo se prevea cubrir las necesidades básicas, como la del descanso, dependerá del criterio de los padres. Es amplio el catálogo de opciones a la hora de dormir, de las cunas colecho a las grandes separadas, pasando por el moisés u otros. Nos centramos en la primera de ellas.

Qué es una cuna colecho

La cuna colecho es la que se coloca junto a la cama de los padres como superficie anexa, configurándose como algo similar a una cama auxiliar. El bebé podrá dormir plácidamente junto a sus padres, especialmente la madre por ser quien da el pecho, que podrá responder a sus requerimientos rápidamente y con menos esfuerzo del que supone tener que levantarse y desplazarse.

Es importante establecer algunas diferencias, pues se suele confundir con otras modalidades. Una cuna colecho no es una cuna normal que, simplemente, se coloca junto a la cama. Los colchones deben quedar a la misma altura y no tiene que haber barreras de por medio, como las barandas. Es cierto que muchas cunas normales se pueden usar como colecho retirando uno de los lados, pero se necesitará usar un kit colecho para fijarla. De lo contrario, no sería seguro.

Tampoco se debe confundir con el lecho compartido, porque en esta modalidad padres e hijos comparten el mismo colchón. Está claro es decisión de los padres, para a priori parece más incómoda. De hecho, puede dificultar el descanso de los adultos, y si los niños se acostumbran luego será difícil luego hacer el cambio.

Beneficios de las cunas de colecho

La Asociación Española de la Pediatría, la AEPD, recuerda que la forma más segura de dormir para los lactantes menores de seis meses es en su cuna, bocarriba y cerca de la cama de sus padres. Esta práctica disminuye en más de un 50% el riesgo de muerte súbita del lactante, el SMSL, y en el caso del colecho se cumplen tales requisitos.

Otros beneficios se pueden extraer de su misma definición. Mantener al pequeño cerca implica poder acceder a él rápida y fácilmente cuando tiene alguna necesidad, algo que promoverá el mantenimiento de la lactancia materna. La madre apenas tiene que incorporarse para alcanzar al niño y darle el pecho, siendo posible incluso que ambos permanezcan tumbados uno junto al otro. Eso provocará un impacto mínimo en el sueño de la madre y de quien duerme a su lado.

La cuna colecho constituye uno de los elementos básicos para favorecer la crianza con apego, término acuñado por el pediatra William Sears, quien desarrolló la teoría. Según esta, un enlace emocional fuerte con los padres contribuirá al desarrollo de una personalidad segura e independiente en el futuro, lo permitirá forjar relaciones buenas y sanas con otras personas.

La modalidad garantiza un sueño seguro física y emocionalmente, pues la madre permanece cerca. El bebé puede sentirla, oler su aroma y ser atendido rápidamente, lo que también sucede al revés. Ella se dormirá cómodamente sin perder de vista a su bebé, y proporcionándole esos besos y caricias tan importantes.

Minicuna de colecho

Más allá de los beneficios directos para la crianza, habría que señalar también lo desarrollado que está el mercado. Sea cual sea tu presupuesto, estilo o espacio disponible, puedes encontrar una opción que se adapte plenamente a lo que buscas.

Por lo general, se tiene en cuenta el tipo (convertible, de madera, para canapé…), la regulación en altura que ofrece, el modo de apertura lateral, si trae o no kit colecho, si está provista con ruedas y frenos, si es plegable o si tienes modos adicionales como el balancín, entre otros factores.

Recomendaciones para practicar el colecho

La AEDP recuerda que los padres deben estar bien informados sobre qué circunstancias pueden acarrear riesgos para los niños a la hora de practicar el colecho. No está recomendado en lactantes menores de tres meses de edad, niños prematuros o que haya pesado poco al nacer, niños cuyos padres consuman tabaco, alcohol, drogas o fármacos sedantes o situaciones de cansancio extremo como el postparto inmediato.

La asociación tampoco recomienda el colecho cuando se ejerce sobre superficies blandas, como colchones de agua, sofás o sillones, y no recomienda compartir la cama con otros familiares, con otros niños o con múltiples personas. Se entiende que sus expertos son más partidarios del colecho que del leche compartido

En definitiva, las cunas colecho son una herramienta a disposición de los padres para garantizar la comodidad y seguridad del bebé, además de la suya propia. Es necesario elegir bien para poder exprimir sus ventajas, porque de lo contrario se puede poner en riesgo la salud del pequeño.