El desarrollo de tu bebé a los 2,5 años (30 meses)

¡Hola Mamá y Papá! Tu bebé ha cumplido dos años y medio, el tiempo pasa muy rápido y ves como esa personita crece día a día y con ello nuevos retos se te presentan en su crianza y cuidado, como por ejemplo ayudarle a que deje el pañal.

¿Cuándo es el mejor momento para que deje el pañal? Esta es una de las preguntas más frecuentes que nos hacemos las mamás, pero debes saber que no hay una fecha exacta para que tu hijo o hija lo deje, esto depende mucho de cada niño.

Aquí te damos algunos consejos para ayudarle a que deje el pañal:

  • Es muy importante que tú como mamá o papá no traspaséis vuestra angustia al bebé si este aun no deja de usar pañales y el hijo del vecino sí. Cada niño tiene su momento, algunos maduran antes que otros, no hay más. Lo recomendable es que poco a poco le enseñes a ir al baño y explicarle que sus necesidades las puede hacer allí.
  • Comprarle un orinal divertido de algún color o dibujo llamativo hará que tu bebé lo vea como algo cercano y no le provocará rechazo.
  • Seguramente si le llevas a la guardería o colegio allí ya le comenzarán a enseñar algunas cosas, como por ejemplo a que debe avisar cuando siente ganas de ir al baño y le explicarán porque deben sentarse y esperar hasta terminar, luego deberás reforzar estas lecciones en casa para que lo aprenda bien.
  • Las primeras veces se olvidará, no le regañes y pregúntale varias veces para que no vuelva a ocurrir y ya se acostumbre solo a sentarse en el orinal o ir al baño.
  • Otra de las cosas que le ocurrirán a tu bebé a esta edad es que le encantan aquellos juegos de simulación o imitación, repetirán cosas que hacen los adultos de casa, si es niña y ve que mamá se maquilla, ella probablemente haga lo mismo y juegue frente al espejo, así que cuida de tus pinturas y maquillaje.

Habilidades del niño con 30 meses

En el plano físico es probable que no notes grandes cambios, pero en el área cognitiva está ocurriendo una verdadera revolución. A medida que el niño va afinando sus sentidos y comienza a comprender el mundo que le rodea, se siente fascinado por los detalles y no se le escapará nada. En esta fase los sonidos, colores, tamaños y texturas acaparan toda su atención.

Vale aclarar que antes el pequeño también disfrutaba descubriendo nuevas formas y colores, pero lo hacía de manera aislada; es decir, no establecía relaciones entre los objetos y fenómenos. En cambio, ahora es capaz de compararlos y puede llegar a determinar características similares y diferentes por lo que es muy probable que a menudo te sorprenda con sus conclusiones. Por ejemplo, podrá decirte que Santa Claus tiene una barba igual que la del abuelo. También se percatará si has cambiado los muebles de lugar o si te has hecho un nuevo corte de pelo, nada se le escapará a esa mente ávida de información.

El desarrollo del dibujo simbólico

Hace unos meses el niño agarraba el lápiz con todo el puño y hacía líneas al azar. Sus dibujos no tenían un significado porque, más que representar la realidad, se trataba de un entrenamiento motor. De hecho, seguramente habrás notado que a menudo se salía de los contornos del papel. Además, tampoco tenía una representación muy fidedigna del mundo como para poder representarlo a través de la pintura.

Sin embargo, ahora todo está cambiando. A los 30 meses el niño ya ha desarrollado un mayor control sobre los movimientos finos de la mano y eso le permite dibujar con mayor precisión. Esto, unido a su creciente comprensión del mundo, hace que sus dibujos comiencen a tomar forma, que adquieran un significado.

En este momento puedes enseñarle cómo se sostiene el lápiz, usando el pulgar y los dedos. Es importante que insistas en un agarre correcto, porque si se acostumbra a sostener el lápiz entre los dedos índice y corazón, es probable que cuando comience la escuela tenga problemas en la caligrafía o que le cueste más trabajo aprender a escribir.

Obviamente, en este punto de su desarrollo aún no puedes esperar grandes dibujos, el niño se limitará fundamentalmente a hacer círculos y rayas. No obstante, como comienza a hacer su aparición el dibujo simbólico, para él un círculo puede representar una persona y un cuadrado una casa. Cuando dibuje, pregúntale siempre de qué se trata para que le motives a seguir pintando. También es recomendable que coloques algunos de sus dibujos en un lugar visible de la casa, así se sentirá valorado. 

El niño de 30 meses y su relación con los demás

El niño ha avanzado mucho en estos últimos meses, ahora es capaz de hacerse comprender y entiende prácticamente todo lo que dicen. Sin embargo, es importante que continúes estimulando la comunicación. Cuando estés fuera y regreses a casa, pregúntale qué ha hecho y cómo le ha ido. A la misma vez, cuéntale cómo ha ido tu día. El objetivo es que le motives a entablar una conversación que vaya más allá de las simples preguntas y respuestas.

Puedes aprovechar esta oportunidad para enseñarle a esperar su turno. El hecho de que a esta edad los niños aún son muy egocéntricos y no son capaces de ponerse en el lugar del otro se convierte en la principal fuente de conflicto al relacionarse con sus coetáneos. A los pequeños les resulta difícil entender que deben esperar su turno para jugar o hablar, por eso es importante que le enseñes a ser paciente y respetuoso.

También es vital que le vayas enseñando a usar las palabras para expresar sus emociones. Debes dejarle claro que pegar o usar la fuerza no es un comportamiento aceptable. Una buena estrategia es irle poniendo nombre a sus emociones. Cuando le veas enfadado, irritado o triste, nombra sus sentimientos e intenta buscar la causa. Así estarás construyendo los primeros pilares de la inteligencia emocional, una competencia clave para alcanzar el éxito en la vida adulta.

Desarrollar la perseverancia

Nunca es demasiado temprano para potenciar la perseverancia, pero sin duda los dos años y medio es el momento idóneo para sembrar las primeras semillas. Cuando los hijos tienen que enfrentarse a un problema, la primera reacción de los padres es ayudarles, pero ten en cuenta que la adversidad y los errores también son buenos maestros de vida. Deja que el niño se esfuerce un poco más y que se equivoque.

Interviene solo cuando veas que está a punto de sentirse frustrado o de abandonar la tarea. En este punto, lo recomendable es que no soluciones el problema, sino que le des pequeñas pistas para que él mismo pueda encontrar la respuesta. Estas ayudas serán las que amplíen sus capacidades. Por ejemplo, si está armando un rompecabezas, en vez de colocar todas las piezas que faltan, coloca solo una o dos y anímale a que continúe él solo.

Peso y estatura a los 2,5 años

El peso en esta época oscila entre los 13kg y 15kg

La estatura oscila los 88cm y los 97cm

Más información en nuestra Tabla de peso y estatura

Algunas normas para el niño de 30 meses

Los bebés son muy dóciles, pero a medida que van creciendo y aumentan sus ansias de independencia, se exponen a numerosos peligros. Hasta que el pequeño no aprenda a diferenciar las situaciones seguras de aquellas que representan un riesgo, el “no” se instaurará en vuestra vida cotidiana. Obviamente, no se trata de restringir todos sus movimientos, sino de encontrar un equilibrio entre la libertad que necesita para descubrir el mundo y las barreras debes imponer para protegerle.

La independencia es fundamental para el desarrollo del pensamiento

A los 30 meses la mayoría de los niños son muy curiosos. Su inteligencia es muy despierta y comienzan a establecer relaciones entre los objetos y fenómenos, por lo que es normal que quieran experimentar con todo lo que le rodea. A través de las operaciones el niño es capaz de extraer las características esenciales de los objetos y compararlas con otras peculiaridades, así se va formando una visión más completa del mundo.

Debes tener siempre en mente que a esta edad su pensamiento es práctico, lo cual significa que debes dejarle cierto margen de acción para que explore las cosas, las rompa e intente recomponerlas. Déjale que manipule todos los objetos de la casa que no representan un peligro y, obviamente, que no corren el riesgo de romperse.

Cómo educar a un niño de 30 meses

Recuerda siempre que lo más importante es su seguridad, pero no debes caer en posturas sobreprotectoras porque estas no le ayudarán a desarrollarse, todo lo contrario, cercenarán su creatividad e independencia. Cuando establezcas una regla o tengas que decirle “no”, asegúrate de que tu postura tiene un fundamento lógico.

A esta edad ya puedes explicarle el porqué de las cosas, así el niño irá comprendiendo que no impones las cosas sino que eres una persona razonable. No obstante, una vez que establezcas ciertos límites, es importante que los cumplas. Los niños necesitan un entorno estructurado en el cual crecer porque esto les transmite seguridad y confianza.

¿Por qué ocurren las regresiones en los niños de 30 meses?

El desarrollo no es una línea recta que se dirige siempre hacia delante, hay momentos en que ocurren regresiones y los 30 meses suelen ser una de esas fases. Es muy probable que el pequeño pierda algunos de los logros que había alcanzado en las semanas anteriores, es lo que en Psicología se conoce como “regresión en el desarrollo”.

¿Cuáles son las regresiones más comunes a esta edad? Es probable que el niño quiera volver a coger el chupete, que se haga pipí encima sin avisar, que vuelva a despertarse a medianoche cuando ya dormía de un tirón o que se vuelva más dependiente e inseguro. En fin, una regresión implica la pérdida de manera temporal de alguna capacidad que ya había adquirido.

¿Por qué ocurren las regresiones?

Como ya habíamos indicado, el desarrollo es un proceso que implica retrocesos. Si tuviésemos que representarlo gráficamente podríamos imaginarlo como una espiral, que va hacia arriba, pero en la cual también hay solapamientos y repliegues. Por tanto, como mismo has aceptado que el niño aprende con increíble rapidez, también debes aceptar que de vez en cuando necesita dar un paso atrás y tomarse una pausa. De hecho, las regresiones a menudo son útiles para consolidar otros aprendizajes.

No obstante, a veces las regresiones no se corresponden con el proceso de desarrollo normal, por lo que es importante que te mantengas atenta a todos los comportamientos del niño. Por ejemplo, unas vacaciones fuera de casa, empezar en el jardín de la infancia, cambiar de niñera o simplemente haber visto una película impresionante pueden ser algunas de las causas que conduzcan a una regresión. Lo normal es que estos retrocesos no sean permanentes; es decir, el niño vuelve a adquirir la habilidad después de varios días o algunas semanas.

Las regresiones en el lenguaje y los errores al hablar

Como regla general, las regresiones en el lenguaje suelen ser las más preocupantes porque en ocasiones indican un trastorno de base o algún tipo de trauma. Si notas que su vocabulario se ha reducido mucho, que apenas habla o que ha perdido algunas de sus habilidades sociales, lo mejor será que consultes a un especialista.

Sin embargo, considera que a esta edad es normal que mezcle palabras o que se equivoque al decir algunas, incluso si días antes las pronunciaba correctamente. Estos errores forman parte del periodo de adquisición del lenguaje y son totalmente normales.

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