Las alergias en los niños: El Polen

Las alergias en los niños: El Polen

La alergia al polen

La alergia al polen, también conocida como fiebre del heno, se manifiesta con estornudos, secreción nasal, picor, congestión nasal, y en ocasiones también con conjuntivitis y ojos llorosos. Esta enfermedad común afecta cada vez a más personas durante la primavera. Pero, ¿qué hay realmente detrás de la alergia al polen?

Esta enfermedad afecta a las personas de diferente forma. Puede ser una reacción alérgica a los árboles, los arbustos, los pastos, los cereales o a la hierba. La reacción alérgica suele ocurrir cuando el alérgeno entra en contacto con los ojos o con las membranas mucosas de la nariz.

Al llegar la primavera, alrededor del 10% de la población en España, comienza a notar los síntomas de la alergia con más o menos intensidad. Las alergias suelen suceder en la época del año en que se produce la polinización.

Esta alergia suele ser la más común. En los más pequeños no se desarrolla hasta el tercer o cuarto año. La alergia al polen es más frecuente en personas jóvenes, aparece en la adolescencia y tiende a mejorar a partir de los 50 años.

¿Qué es la alergia al polen?

La alergia al polen se define como una alta sensibilidad al polen de las plantas. El polen de las gramíneas es el alérgeno más común en la cuenca del Mediterráneo. La polinización se ve influenciada por las condiciones climáticas. El viento y los días calurosos favorecen la difusión del polen, mientras que los días lluviosos provocan la carencia de polen en el ambiente. El polen de las flores es menos perjudicial para las personas alérgicas, ya que se esparce con ayuda de los insectos, no flota en el aire e inmediatamente cae al suelo.

Los síntomas

Los síntomas de la alergia al polen varían según la época del año, el lugar donde se viva y las alergias que se padezcan. La alergia al polen se manifiesta con una reacción instantánea. Los síntomas suele ser de carácter estacional y son más persistentes en la primavera y el verano. La alergia al polen necesita ser tratada ya que si no, suele derivar a un asma alérgico. Los síntomas suelen ser:

  • Picor de ojos, hinchazón y lagrimeo.
  • Picor nasal, congestión y estornudos.
  • Dificultad para respirar.
  • Síntomas parecidos a la gripe.
  • Fatiga, dolor de cabeza y malestar.
  • Los alérgicos al polen pueden desarrollar asma. Alrededor de un tercio de las personas alérgicas al polen lo padecen.
  • Suele haber entre los alérgicos una reacción cruzada entre el polen y los alimentos. Esto se conoce como alergia alimenticia inducida. Las personas alérgicas al polen de abedul pueden reaccionar de la misma forma a las manzanas. La razón es que el polen de abedul y las manzanas tienen una estructura bioquímica similar. El sistema inmunitario considera que las dos sustancias son similares y se protege de la misma manera.

Procedimientos para los alérgicos

Si descubres algún indicio de que tu hijo pueda padecer una alergia, llévalo al alergólogo para hacerle una prueba. En primer lugar, tu médico estudiará tus antecedentes médicos. Tus respuestas proporcionarán una primera evidencia. Los síntomas detallarán qué tipo de alergia puede padecer tu hijo. Si los síntomas se producen cada año durante el mismo tiempo, su estado empeora durante un clima ventoso y se siente mejor durante los días de lluvia, el médico puede interpretar que tu hijo padece alergia al polen. Después de este paso, se llevarán a cabo las pruebas apropiadas.

Estas pueden ser:

  • La prueba de punciónes una prueba estándar, que por lo general se aplica a partir de los dos años. Los alérgenos entran en contacto con la piel a través del roce, pinchazos, arañazos o bien pulverizados en el antebrazo. Los alérgenos desencadenantes de la alergia suelen ser el polen, el pelo de los animales o ciertos productos químicos. Después de unos 30 minutos se puede observar en la piel si hay una reacción a la sustancia en cuestión. La piel se suele enrojecer y se forman pequeñas ronchas o granos.
  • En el análisis de sangre, el alergólogo puede comprobar si el sistema inmune de tu hijo es hipersensible. Se toma una pequeña cantidad de sangre y se estudia la concentración de inmunoglobulina E. Éste es el anticuerpo que se forma en una reacción alérgica. En este estudio el médico puede identificar si tu hijo padece alguna alergia. Esta prueba se puede realizar en la infancia.

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