Cómo educar la sinceridad en los n

¿Cómo educar a nuestro hijo para que sea sincero?

Cómo educar la sinceridad en los peques

Bertrad Russell dijo: “Sé sincero, incluso si la verdad es inconveniente, pues resulta más inconveniente cuando tratas de ocultarla”. De hecho, la sinceridad es uno de los valores más importantes que podemos transmitirle a nuestros hijos porque es la base de una identidad sólida, una autoestima sana y una buena autoconfianza.

Podemos comenzar a partir de los tres años, que es el momento en el cual los niños ya pueden responder a preguntas sencillas y comienzan a comprender que son una personita independiente de los padres.

No obstante, también debemos tener en cuenta que a los cinco años se produce un cambio importante en el sistema de valores infantil ya que la mayoría de los pequeños comienzan a comprender las relaciones de causalidad y entienden que sus acciones y palabras tienen consecuencias en la vida real.

Más tarde, a los seis años, los niños ya son capaces de distinguir entre la verdad y la mentira.

En este momento comprenden el valor de la sinceridad y pueden enfadarse mucho cuando descubren que alguien les ha mentido o engañado. No obstante, eso no significa que el niño siempre será sincero, depende mucho de la educación que haya recibido en casa.

5 pautas para desarrollar la sinceridad en los niños

  1. Reforzar los comportamientos positivos. En vez de recurrir a los castigos cuando el niño miente, es preferible reforzar sus comportamientos positivos. Por ejemplo, cuando diga la verdad, aunque ello pueda acarrear consecuencias negativas debido a que cometió un error, alaba su sinceridad y, si es posible, reduce el castigo. Así tu hijo comprenderá que la verdad es un atenuante y no tendrá miedo a contar lo que sucedió realmente.
  2. Buscar la causa de la mentira. La mentira siempre está provocada por algo. A veces simplemente se trata de que el niño tiene problemas para separar la realidad de la fantasía, pero en otras ocasiones puede deberse a que tu hijo tiene miedo al castigo que le puedes imponer si descubres lo que ha hecho. También puede ser que esté intentando llamar la atención porque no recibe el afecto que necesita o que quiera conseguir algo a cambio. En estos casos, si quieres que tu hijo sea sincero, debes trabajar en la causa del engaño, porque la mentira es tan solo un síntoma de un problema más grave.
  3. Crear un clima de seguridad, aceptación y confianza. Algunos niños mienten porque temen decepcionar a sus padres, tienen miedo a no cumplir con las expectativas que han puesto sobre ellos y ser rechazados. Por eso, para promover la sinceridad es fundamental generar un clima de aceptación, el niño debe sentirse seguro. Es fundamental que tu hijo comprenda que le amas y le aceptas como es, independientemente de los errores que puede cometer.
  4. Ser un modelo a imitar. En muchas ocasiones los padres dicen pequeñas mentiras delante del niño, sin darse cuenta, por lo que este comienza a asumir que engañar es un comportamiento aceptado. Otras veces, cuando el niño hace preguntas sobre temas espinosos, como la sexualidad, los padres responden con evasivas. Sin embargo, recuerda que tú eres el ejemplo que tu hijo imitará, así que si quieres educarle en la sinceridad, debes comenzar siendo su modelo.
  5. No etiquetarlo. Si el niño miente, es importante no llamarle “mentiroso”, sobre todo delante de otras personas. Ese tipo de etiquetas pueden terminar convirtiéndose en cualidades que el niño introyecta y asume como propias por lo que, al final, solo conseguirás el efecto opuesto. No se logra que el niño diga la verdad avergonzándolo o haciendo que se sienta culpable porque estos comportamientos terminan afectando su equilibrio emocional y minan su autoestima. 

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