Problemas de espalda durante el embarazo

Problemas de espalda durante el embarazo

¿Tienes dolores y problemas de espalda?

Como tú el 37% de las madres que participaron de la encuesta, puesto que es una de las dolencias más comunes. Recuerda que es normal siempre que no se trate de un dolor fuerte o agudo y que no venga acompanado de otros síntomas.

En una gran mayoría de los casos, el dolor, que aparece a la parte baja de la espalda, surge como consecuencia de la contractura de la musculatura de la espalda, que puede causar dolor por varios mecanismos.

Las causas del dolor de espalda cuando estás embarazada son principalmente  el esfuerzo y la sobrecarga debido al peso del bebé, los cambios de postura para compensar el peso extra del embarazo, y la presión sobre los músculos  debilitados y estirados del abdomen que soportan la columna vertebral.


Ten cuidado si el dolor se irradia hacia las piernas o los pies o causa adormecimiento. Entonces es posible que también necesites el apoyo de un corsé, para aliviar tu espalda. El inicio de dolor agudo de espalda, acompañado de unas ligeras contracciónes rítmicas en la espalda pueden ser signos de un inminente nacimiento prematuro o aborto involuntario.

Prevenir el dolor de espalda

  • Para evitar los problemas lumbares, lo mejor es huir del sedentarismo y llevar una vida lo más activa posible, en definitiva, moverse. Además, si lo consideras necesario, pide a un especialista que te diseñe una tabla de ejercicios para mantener trabajada esta zona y otras a las que puede derivar el dolor. Igualmente es importante evitar las cargas pesadas.
  • Atenta a la postura. Trata de mantener las caderas hacia adelante y la espalda recta. No camines arqueando la espalda ni sacando la tripa.
  • Usa zapatos de tacón bajo con buen apoyo en la curvatura del pie.
  • Evita levantar objetos pesados porque significa aun más esfuerzo para la espalda. Si tienes que levantar algo del suelo, flexiona las rodillas manteniendo la espalda recta.
  • Evita en lo posible pasar mucho tiempo de pie. Si tiene que estar de pié durante un tiempo largo, descansa un pie y luego otro intermitentemente.
  • Siéntate en sillas que tengan buen apoyo para la espalda. Si es preciso, coloca una almohada pequeña detrás de la cintura para tener más apoyo.
  • El mejor apoyo para la espalda es un colchón firme más que uno blando.
  • Intenta utilizar fajas especiales para embarazadas o pantalones con refuerzo en la zona de lacintura para el embarazo. Te ayudarán a soportar el peso adicional.
  • Puedes aliviar el dolor de espalda con una almohadilla térmica, una bolsa de agua caliente o compresas frías.
  • Haz ejercicios que ayuden a fortalecer y estirar los músculos de la espalda. Eso le ayudará a mejorar la postura y fortalecer los músculos abdominales en preparación para el parto.
  • La natación es especialmente apropiada para aliviar la espalda. Asegúrate que el agua de la piscina es agradable y cálida.

Ayuda para el dolor

Los masajes alivian las molestias severas iniciales. Regálate un fin de semana en un balneario o acude a un spa urbano; allí, un par de horas te dejarán como nueva.

El calor seco, como el que ofrece el baño sauna, también es muy útil, aunque no deberás estar mucho rato ya que podrías desarrollar una hipotensión.

Cada movimiento, cuenta

Si utilizas un calzado adecuado, de talón medio, ancho y con una buena base de sujeción te cansarás menos al andar y ahorras esfuerzo; además, evita levantar pesos y si tienes que hacerlo, y sobre todo si tienes que coger algo del suelo, hazlo doblando las rodillas y no la espalda.


No te sientes en sillas que no tengan un respaldo adecuado, y si fuese el caso, coloca una pequeña almohada entre la silla y la espalda, con el objetivo de que ésta se mantenga erguida.


También se debe tener en cuenta la postura, intentando mantener la espalda recta mientras estés sentada o de pié. Si tienes que estar sentada durante mucho tiempo, intenta levantarte y andar un rato cada media hora.


Para disminur  la tensión de la espalda mientras duermes de lado, coloca una almohada entre las rodillas y otra debajo del abdomen.


El aspecto más importante del dolor de espalda, es saber la forma de prevenirlo o de manejarlo.

El dolor de espalda en la lactancia materna

Después del nacimiento de tu hijo los cambios en los ligamentos y las articulaciones que han surgido durante el embarazo pueden volver a su forma original. Aún así la subida de la leche puede ser dolorosa, y este dolor puede irradiarse a la espalda. Por otra parte, una posición encogida durante la lactancia puede conducir a la tensión y el dolor en la zona del hombro y el cuello. Por ello es importante que tengas una actitud relajada ante la lactancia materna. Una almohada de lactancia materna puede ser útil.

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