¿Por qué los niños necesitan usar gafas de sol?

¿Qué beneficios tiene utilizar gafas de sol en los niños?

Gafas de sol en verano, imprescindibles para los niños

Si ya estás preparando las maletas para iros de vacaciones a la playa o la montaña, no olvides que tu pequeño necesitará unas gafas de sol. Aunque muchos consideran que se trata de un artículo de moda, las gafas de sol podrían catalogarse más bien como un producto de cuidado de la salud ya que protegen los ojos de los efectos dañinos de los rayos ultravioletas. De hecho, ¿sabías que los ojos son 20 veces más sensibles al sol que la piel?

¿Por qué los niños necesitan usar gafas de sol?

Los oftalmólogos advierten que debemos prestarles una atención especial a los ojos de los niños ya que estos suelen pasar incluso más tiempo al aire libre que los adultos, por lo que se exponen hasta tres veces más al sol que nosotros. En verano es fundamental extremar las precauciones porque la intensidad solar puede afectar más sus ojos.

A esto se le suma que el cristalino de los niños es más claro, por lo que es extremadamente sensible a los rayos UV. De hecho, el cristalino de los bebés solo puede filtrar el 10% de los rayos UV, lo cual significa que el 90% restante puede alcanzar la retina. Esta situación no se corrige rápidamente ya que el cristalino de los niños de 12 años solo logra detener el 40% de los rayos UV, es a partir de esa edad que su cristalino se vuelve más opaco y actúa con más eficacia como un filtro natural que protege con mayor eficacia la retina.

Lo peor de todo es que los efectos de los rayos UV en los ojos no desaparecen sino que tienen un efecto acumulativo, por lo que más adelante el adolescente puede desarrollar diferentes problemas de la vista debido que no contó con la protección adecuada durante la infancia.

¿En qué debes fijarte para elegir unas gafas de sol seguras?

Obviamente, no vale cualquier par de gafas de sol, como esas que se compran en los puestos callejeros o directamente en la playa ya que estas no garantizan unos criterios de calidad mínimos. Si quieres comprar unas gafas de sol que realmente protejan los ojos de tu hijo, debes fijarte:

– Que tenga la marca CE. Se trata de un indicador mínimo de calidad y, si bien es cierto que se puede falsificar, el hecho de que no la tenga ya indica que esas gafas no cumplen con los estándares europeos.

– Que tenga el número de filtro visible. Es fundamental que elijas el filtro más adecuado. El número 1 mitiga suavemente la luminosidad exterior, pero deja pasar entre el 43-80% de la luz, por lo se recomienda solo para días nublados. El número 2 es recomendable para practicar deporte urbano ya que deja pasar entre el 18-43% de la luz. El número 3 solo deja pasar entre el 8-18% de la luz, por lo que es ideal para disfrutar de la playa o las excursiones en montaña, mientras que el número 4 es el más potente, solo deja pasar entre 3-8% de la luz, indicado para estar en el mar, la nieve y el desierto.

– Que tenga el color adecuado. Más allá de la moda, el color de los cristales también incide en el nivel de protección que brindan. Como regla general, las lentes de color marrón o grises son ideales para las actividades al aire libre, son adecuadas lo mismo para las zonas de luz que de sombra y reducen el cansancio visual. Las lentes de color amarillo son para el anochecer o el atardecer, no se recomiendan como lente solar, mientras que las lentes de color verde ofrecen una buena protección, ideales para los deportes náuticos y de invierno. También puedes recurrir a las lentes polarizadas, que eliminan los molestos deslumbramientos, reducen la fatiga ocular debido al brillo excesivo y protegen muy bien de los rayos UV.

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