remedios caseros para la tos en niños

5 remedios caseros para la tos

La tos leve puede curarse o eliminarse con distintos remedios caseros sencillos.

Aquí te contamos como puedes combatir la tos de tu hijo con compresas frías, jarabe para la tos, tés e infusiones, sopa de pollo y las inhalaciones.

Remedios caseros

Jarabe contra la tos

1: Jarabe contra la tos

La tos puede ser estresante e incómoda para tu hijo. Con un jarabe para la tos, que también puede hacerse en casa, puedes aliviar la tos de tu hijo de una forma natural y suave. Aquí hemos recopilado algunas recetas de distintos jarabes para que puedas escoger cuál preparar.

Para hacer un jarabe para la tos de fabricación casera no necesitas mucho. Uno de los remedios más eficaces para la tos es la cebolla, que sirve para aliviar rápidamente esa molesta tos. Otros remedios pueden ser las yemas de huevo o el rábano.

Realiza tu propio jarabe para la tos

  • Jarabe de cebolla: La cebolla es un producto muy indicado contra la tos. Debido a sus ingredientes sulfurosos tiene un efecto antiinflamatorio y desinfectante para las membranas mucosas. Para hacer un jarabe para la tos casero, coloca en un tarro de cristal trozos de cebolla y dos cucharadas grandes de azúcar. Deja que la cebolla macere algunas horas. El jugo que salga puedes dárselo al niño a modo de jarabe. Este preparado eliminará la tos.
  • Leche de cebolla: Aprieta dos o tres cebollas y el líquido que salga mézclalo con un poco de leche caliente. Puedes ponerle una cucharada de miel. La leche de cebolla ayudará a toser con más eficacia.
  • Miel de rábano: Corta por la mitad un rábano y vacía cada mitad. Rellene cada mitad con miel y deja que macere entre ocho y doce horas. El jugo que sale de esta maceración, y que es mejor que conserves en el frigorífico, puedes dárselo al niño antes de cada comida, una cucharadita. Este jarabe para la tos alivia los bronquios y previene de posibles ataques.
  • Decocción de pasas: Hervir un puñado de pasas de uva, manzanilla y hojas de malvavisco brevemente en agua. Añadir una cucharada de miel y de la mezcla dale a tu hijo una cucharadita cada hora. Se trata de un jarabe expectorante de las vías respiratorias y puede ayudarle a tener una noche tranquila.
Infusión contra la tos

2: Infusión contra la tos

Si tu niño tose debe beber mucho líquido para mantener húmedas las membranas mucosas, y de esta manera que sea más fácil para él toser. Ciertas hierbas ayudan a crear moco y matar los agentes patógenos. Entre ellas el tomillo, la salvia, la raíz de malvavisco, el hinojo…

  • Jugo de raíz de malvavisco: Vierte aproximadamente una cucharadita de raíz de malvavisco en una taza con agua fría del grifo y dejar que la mezcla repose entre seis y ocho horas para que la hierba puede ejercer su efecto expectorante. Cola el té y añade una gota de aceite de anís, y si quieres también un poco de miel. Al niño dale este jugo cada dos horas.
  • Té de tomillo y anís: Vierte aproximadamente tres cucharadas de anís molido y tres cucharaditas de tomillo seco de un litro de agua hirviendo. Deja que el té repose durante aproximadamente cinco minutos. Añade luego el jugo de un limón y una cucharada de miel. El niño puede tomar esta infución tíbia o caliente.
  • Té de salvia y de tomillo: Mezcla partes iguales de salvia, tomillo, menta y llantén menor (o siete venas). Vierte aproximadamente una cucharadita de esta mezcla de hierbas al agua hirviendo, déjalo unos diez minutos y cuélalo. De este té puedes darle al niño de forma regular.
  • Otras plantas: Hay otras plantas que tienen un efecto positivo para combatir la tos. El hinojo facilita la expectoración, el eucalipto es útil para todos los catarros y elimina los gérmenes, el tomillo disuelve la flema y desinfecta el cuello y la ortiga es muy recomendable beber de una a tres tazas diarias
Sopa de pollo contra el resfriado y la gripe

3: Sopa de pollo contra la tos

Si tu hijo ha contraído un resfriado o una gripe, seguramente la tos aparecerá como uno de los síntomas más típicos. Para combatir esa tos (fruto de una gripe o un resfriado) la sopa de pollo está más que indicada.  La sopa de pollo es un clásico entre los remedios caseros para todas las enfermedades respiratorias. Debido a sus ingredientes saludables como el zinc y el hierro actúa  como anti-inflamatorio, expectorante, y también elimina la hinchazón y el enrojecimiento de las membranas mucosas. Mantiene el cuerpo caliente desde el interior y también sirve como una fuente importante de líquido para mantener húmedas las membranas mucosas. Descubre en este artículo cómo puedes preparar paso a paso, una sopa de pollo.

Inhalaciones contra la tos

4: Inhalaciones contra la tos

La inhalación es un método anti-inflamatorio capaz de eliminar los mocos de los bronquios de tu niño solo con los vapores. Una inhalación puede realizarse con un inhalador especial para ello, que puede encontrarse en las farmacias. Como alternativa, también puedes utilizar un cazo y una toalla. Puesto que el principio es el mismo, cumplen ambos con el propósito. En una inhalación hay algunas cosas que debes tener en cuenta como madre.

  • Ten cuidado de que el agua para la aplicación no esté demasiado caliente, de lo contrario se corre el riesgo de que el niño se queme
  • Los niños deben hacer la inhalación sólo bajo supervisión de un adulto, debido a que la circulación de un niño puede verse afectada muy rápidamente, cosa que podría provocarle mareos o incluso desmayos. Debe estar vigilado.
  • Hay algunas opiniones en relación a los aceites para inhalación que desaconsejan su uso en niños. Dado que los aceites esenciales son fuertes, pueden provocar que a los niños pequeños les falte aire, si se usa en fuertes cantidades. Es por ello que antes de aplicar algun aceite, debes consultarlo con el pediatra.

Así funciona:

  • Para una inhalación necesitas entre 1,5 y 2 litros de agua. Debes dejar que hierva durante un rato y luego dejar que enfríe un poco, para que no sea demasiado caliente para el niño, y habría un elevado riesgo de quemaduras. Es por ello que debes usar agua tíbia.
  • Llena con el agua un recipiente para hacer la inhalación o el aparato inhalador.
  • Ahora puedes añadir algún aditivo. Puedes verter una solución salina o disolver en el agua dos cucharadas de sal. También hay inhalaciones que se hacen a base de hierbas. Particularmente adecuado debido a sus efectos mucolíticos son las hierbas como la manzanilla, la salvia o el tomillo. Es tan sencillo como añadir dos cucharadas de la hierba correspondiente en forma seca al agua.
  • Si la operación no se hace en un inhalador sino con un cazo, el niño debe mantener la cabeza encima del recipiente y debes cubrírsela con una toalla, para que el vapor no se escape tan rápidamente y las membranas mucosas se hidratarán mas intensamente.
  • La aplicación debe llevarse a cabo durante 10-15 minutos. Procura que el niño esté respirando de forma normal, profundo y tranquilo. En caso de que el niño se sienta mareado durante la inhalación, es una señal de que su sistema circulatorio se ha alterado. Retírale del inhalador, quiítale lentamente la toalla (para que se abitúe a la temperatura) y que se siente, que respire con normalidad para recuperar la estabilidad.
  • Al final de la inhalación, es importante que mantengas la cabeza del niño ligeramente cubierta. La diferencia repentina de temperatura podría marearle de golpe. Tras un proceso de inhalación lo más importante es que descanse y esté relajado.
  • Una inhalación se puede realizar dos veces al día con seguridad, durante 10-15 minutos.
requeson para la tos

5: Apósitos y paños contra la tos

También con un apósito o un paño puedes aliviarle la tos. Qué compresa o apósito es mejor, dependerá de cómo reaccione tu hijo. Se hace una distinción entre paños o apósitos fríos y calientes. Ten en cuenta que los apósitos calientes sólo deben usarse si el niño no tiene fiebre.

En el tratamiento de la fiebre se debe tener cuidado de qué manera disipamos el calor de su cuerpo. Envolverle en paño calientes sería justo lo contrario, dándole más calor, y por lo tanto nada apropiado. A continuación puedes encontrar un par de ejemplos:

  • Apósito de patata para la tos: Una envoltura de patata caliente tiene un efecto antiespasmódico y expectorante. También calienta el cuerpo y por lo tanto promueve la circulación en el niño. Cuece las patatas sin pelar, déjalas enfriar un poco para no quemar al niño. Quita la pela de la patata y aplasta la patata como haciendo un puré, colocas la pasta encima de una compresa o vendaje y las colocas alrededor del pecho de tu hijo y luego les cubres con una toalla. Deja que actúe entre 60 y 90 minutos.
  • Apósito de quark o requesón contra la tos: Entre los remedios caseros probados contra la tos está el apósito o envoltura de cuajada (quark, requesón…), que tiene un efecto refrescante y anti-inflamatorio en las membranas mucosas. Para poder relizar esta envoltura, debes dejar encima de una venda o una gasa un grosor de un centímetro de quark o requesón, a temperatura ambiente. Luego colocas la venda o gasa encima del pecho del niño y encima de él una toalla para cubrirle. Lo mejor es dejar que haga su efecto durante la noche.

CONSEJO: Si durante la noche tienes mucha tos y quieres un alivio rápido, debes envolver la parte superior del pecho con una sábana fría y mojada. Coloca una toalla encima hasta cubrir la sábana. Después debes meterte en la cama y cubrirte para que se caliente tu cuerpo. Esto evitará que tosas y puedas dormir.

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