Cambios emocionales durante el embarazo

Cambios emocionales en el embarazo ¿Por qué se producen?

Tu misma llegarás a sorprenderte, pero durante el embarazo descubrirás lo fácil que resulta reír por todo o llorar por nada. Estos cambios de humor son a menudo causados por cambios hormonales y están entre las molestias más comunes del embarazo.

Aunque a veces cuesta entenderlos, lo más normal es aceptar los cambios emocionales que se producen en ti como algo natural. Los cambios hormonales que sufre tu cuerpo a lo largo del embarazo se manifiestan como altibajos emocionales. Tan pronto te ríes como lloras, tan pronto te sientes eufórica como sin ganas… Es típico oír esto de las embarazadas, por eso es fundamental conocer estos cambios y aprender a convivir, por poco tiempo normalmente, con ellos. Si además le añades los cambios físicos (náuseas, vómitos, dolor de espalda, de piernas…) es comprensible, cuanto menos, que tengas “un mal día” de vez en cuando.

Es difícil explicar como de repente sientes que la euforia te invade para que acto seguido el mal humor te impida disfrutar de tu día con normalidad. Lo mejor es aceptar estos cambios como naturales durante las primeras semanas (suelen aparecer de la primera a décima semana), ya que según nos acercamos al tercer mes se van suavizando y desapareciendo.

Es importante además que la gente que convive diariamente contigo (como tu pareja, familia o amigos) sea consciente de estos cambios “no conscientes” de humor que experimentarás y que, en ocasiones, podrán llevar a pequeñas o grandes discusiones. Para ello es importante que tú también pongas de tu parte y hagas lo posible para no dejar que se apoderen de ti.

Para ello, te proponemos una serie de consejos que ayudarán a que los altibajos sean cada vez menos radicales:

Los cambios emocionales se manifiestan ya durante el primer mes del trimestre. Aún no hay signos físicos que evidencien el embarazo, pero posiblemente te encuentres muy cansada, con sueño, algo confusa por cómo se va a desarrollar la gestación, más sensible… Parece que la acción de las hormonas tiene mucho que ver en ese estado de ánimo.

Pero también debes acostumbrarte poco a poco a una nueva responsabilidad. Es normal que en esta etapa experimentes estrés e inseguridad emocional. También es muy común durante estos meses tener miedo al aborto, especialmente si ya has padecido alguno. Este sentimiento desaparece a medida que avanza el embarazo y observas que toda va bien.

Cambios emocionales en el embarazo

Evolución del humor

En el segundo trimestre se forma la placenta. Ya estás adaptada al embarazo y se empieza a notar la barriguita. El reconocimiento de los movimientos fetales hace que se intensifique la comunicación madre-hijo y que el futuro bebé muestre ya su espacio físico en la familia.

Con el tercer trimestre el parto se acerca y con el temor al dolor. La buena preparación física y psicológica para la maternidad la ayudarán a tener el mejor parto posible, a prevenir la depresión post parto y a disfrutar plenamente de la relación con el bebé. Por eso, no sólo es muy positivo para toda la asistencia a curso de preparación para el parto por lo que allí se pueda aprender, sino también porque te permitirá compartir experiencias e inquietudes con otras mujeres en tu misma situación.

El papel de tu pareja

Las parejas comparten la preparación con sus mujeres y participan del parto. Todas las mujeres llegamos capacitadas para un momento tan natural como es el alumbramiento, tienes que poner toda tu confianza en que todo va a salir bien y ser positiva. Para ese momento no sólo conoces a tu bebé mejor que nadie, sino que estás muy bien informada sobre tu trabajo en el parto, como llevarás la lactancia y los cambios que se van a producir en tu vida con el pequeño. Además, no olvides que tu pareja esta allí para compartir la experiencia más feliz en la vida de ambos.

De todos modos, eres humana y puedes sufrir todo tipo de cambios de comportamiento y de actitud según cambies tu forma de pensar. El embarazo hará que razones de diferente manera de un momento para otro, les pasa a todas y es normal, con el tiempo todo se relajará, no darás más vueltas a la situación y disfrutarás de tu nueva vida con alegría e ilusión.

Es importante además que la gente que convive diariamente contigo (como tu familia o amigos) sea consciente de estos cambios “no conscientes” de humor que experimentarás y que, en ocasiones, podrán llevar a pequeñas o grandes discusiones. Para ello es necesario que tú también pongas de tu parte y hagas lo posible para no dejar que se apoderen de ti.

Para ello, te proponemos una serie de consejos que ayudarán a que los altibajos sean cada vez menos radicales:

  • Evitar situaciones de estrés
  • No tomar bebidas/comidas excitantes
  • Intentar mantener siempre la comunicación
  • Habla de tus emociones, sentimientos
  • Haz actividades que te motiven y reconforten

Si además notas que los cambios son poco llevaderos y perduran por más tiempo puedes consultar con tu médico o pediatra y él te aconsejará ya que a veces la depresión post-parto puede empezar por la depresión pre-parto.

Depresión de la maternidad temprana

Una melancolía de la maternidad temprana es en este momento del embarazo no es infrecuente. De 8 a 10% de las mujeres embarazadas sufren de depresión en el primer trimestre. Las más afectadas son las mujeres que, ya durante el período están deprimidas e inestables mentalmente. (fuente)

Esta angustia o depresión puede tener también causas psicológicas, tales como una crisis del matrimonio, el miedo a un futuro incierto, o por excesivas náuseas, provocadas por el hecho que comas mucho o demasiado poco.

Otra indicación de la depresión en la maternidad temprana es que estás constantemente cansada y agotada, lloras muchos y puedes realmente creer que no vas a apreciar la pequeña criatura que llevas en tu vientre. Si estos síntomas permanecen y crecen en extremo, consulta a tu médico o partera de confianza.

Otros síntomas del embarazo

Los síntomas del embarazo son normales y por desgracia muy comunes. La cantidad de sangre en circulación incrementa y puede ser que te sangre la nariz o las encías. Además, tu aspecto está cambiando lentamente. Debido a los cambios en los niveles hormonales te crecen los pechos.

Por un lado, puede parecerte positivo, aunque no debes dejar de cuidar las posibles estrías, para que no se formen. Puedes sentir también un creciente dolor de espalda en las últimas semanas de embarazo, ya que el útero crece y estira los ligamentos que conectan el útero con el hueso pélvico. El crecimiento del bebé provoca que tu postura corporal cambie, favoreciendo el dolor de espalda.

Pero para muchas mujeres embarazadas también hay algunas buenas noticias: la piel, por ejemplo, es mucho más suave y limpia.

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