Parotiditis o paperas

Parotiditis o Paperas

Índice

Consideraciones generales

Las paperas o parotiditis son una enfermedad contagiosa que causa una inflamación dolorosa de las glándulas que producen la saliva, que se ubican debajo y detrás de la lengua y bajo la mandíbula.

Son causadas por un virus que se transmite de persona a persona por contacto directo con el afectado o  con artículos que han sido contaminados por su saliva infectada y que entra al organismo por vía respiratoria.

Las paperas se presentan más comúnmente en niños entre los dos y doce años que no han sido vacunados contra la enfermedad. Sin embargo, la infección puede ocurrir a cualquier edad.

El tiempo que transcurre entre la exposición al virus y la aparición de los síntomas es de 12 a 24 días.

También pueden infectar al sistema nervioso central, el páncreas o los testículos.

Síntomas

Muchos niños tienen síntomas muy leves o no tienen ninguno.

Pueden ser los siguientes:

  • Malestar general leve
  • Molestias en una o ambas de las glándulas salivares, las cuales pueden estar inflamadas y dolorosas
  • Dificultad para masticar
  • Fiebre durante tres o cuatro días, poco elevada
  • Dolor de cabeza
  • Dolor en las glándulas salivares cuando come alimentos ácidos

Tratamiento

No existe un tratamiento específico, ya que es el propio organismo el que debe superar la infección por sí mismo. Aun así, la aplicación de compresas frías o calientes en el área del cuello y el uso de paracetamol pueden ayudar a aliviar el dolor.

Los síntomas también se pueden suavizar bebiendo muchos líquidos, comiendo alimentos blandos y con gárgaras con agua tibia con sal.

Prevención

Las vacunaciones en la infancia contra las paperas, en combinación con la del sarampión y la rubéola, proporciona inmunidad para la mayoría de las personas. Se administra en dos dosis: la primera entre los 12 y 15 meses y la segunda entre los tres y los seis años.

Además, después de haber superado una infección de parotiditis, las personas tienen inmunidad a la enfermedad por el resto de sus vidas.

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *