Consejos para preparar al bebé ante la llegada del otoño

El bebé en otoño ¿Cómo protegerlo?

Prepara al bebé para la llegada de otoño

Con la llegada del otoño el calor intenso y los días de sol quedan atrás. Ahora la temperatura comienza a descender ligeramente y el contraste térmico de las mañanas soleadas con las noches frías se hace notar. El momento de guardar la ropa del verano y comenzar a abrigarse está a punto de llegar por lo que también es importante que tomes precauciones para que tu bebé no enferme.

Sin embargo, al contrario de lo que muchos padres piensan, no es el frío el principal responsable de que los niños enfermen sino las constantes variaciones de temperatura y humedad que ocurren durante este período. De hecho, en los meses de otoño existe un ligero incremento en el número de bebés fallecidos a causa del Síndrome de Muerte Súbita en el Lactante, lo cual se debe al sobrecalentamiento que provoca la calefacción y el exceso de abrigos y mantas en comparación con la temperatura exterior.

Consejos para cuidar del bebé en otoño

1.     Evita exponer al bebé a los cambios bruscos de temperatura. 

Durante el otoño es frecuente que haya días calurosos y noches mucho más frías, un cambio de temperatura que resulta perjudicial para los bebés. Por eso, debes abrigarlo bien por la noche pero apostar por una ropa más fresca durante la mañana. Asimismo, cuando vayas a sacarlo de casa, intenta que sea en el horario del mediodía ya que en este momento cualquier cambio de temperatura es menos brusco.

2.     Mantén bajo control su temperatura corporal. 

A menudo el bebé está demasiado abrigado y tiene calor o, por el contrario, está demasiado desprotegido y siente frío. Sin embargo, cuando es muy pequeño no puede expresar su incomodidad por lo que es tarea de los padres mantenerse al tanto de su temperatura corporal. La zona del cuerpo más adecuada para conocer su temperatura es en el cuello y la nuca, solo tendrás que poner tu mano y sabrás si puede tener frío o calor.

3.     Hidrata con regularidad su piel. 

Durante el otoño es común que la humedad del ambiente varíe con regularidad y que el viento sea más fuerte; dos factores que dañan la sensible piel del bebé. Por eso, debes hidratar con regularidad a tu pequeño, así evitarás que su piel se seque demasiado. No obstante, asegúrate de usar cremas o geles que tengan un pH neutro, que sean muy suaves y que no tengan aromas muy fuertes. También debes lograr que beba con frecuencia.

4.     Mantén una alimentación adecuada. 

Las necesidades nutricionales de los bebés y los niños pequeños varían según la época del año. En otoño es imprescindible que tome abundante líquido pues el viento y la humedad del ambiente pueden deshidratarlo con facilidad. Si en esta temporada el bebé aún está lactando, se recomienda que no retires la lactancia materna hasta que no llegue el invierno ya que esta fortalece su sistema inmunológico y le ayuda a prevenir las enfermedades respiratorias, que son tan comunes en esta época del año. Si la lactancia materna ya ha quedado atrás, es hora de introducir alimentos naturales y sanos que lo ayuden a fortalecer sus defensas.

5.     Cuida de la temperatura y la humedad de su entorno. 

Los especialistas recomiendan que durante el otoño se mantenga al bebé en un ambiente lo más estable posible con una temperatura que ronde los 20˚C y una humedad mínima del 50%. Para lograr este ambiente no basta con tener la calefacción encendida, también debes ventilar la habitación del bebé con frecuencia y, si es necesario, colocar un humidificador. No olvides que cuando una habitación permanece cerrada por algún tiempo, el polvo y los gérmenes sientan casa y propician los resfriados. 

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