Apendicitis en los niños

Apendicitis en los niños

En qué consiste y cuales son los síntomas de la apendicitis en niños

La apendicitis en niños consiste en la inflamación del apéndice, una pequeña porción de tejido que se extiende desde el intestino grueso.

Esta inflamación puede ser provocada por una lesión o un bloqueo intestinal. La apendicitis se considera una emergencia médica y requiere una intervención quirúrgica sencilla.

Una obstrucción que daña e infecta las paredes del apéndice suele ser la causa más común de la apendicitis en niños. La obstrucción o lesión generalmente es ocasionada por materia fecal endurecida; también puede deberse a infecciones bacterianas, y en raras ocasiones a cuerpos extraños como huesos de frutas o semillas. 

No es frecuente que niños menores de dos años la padezcan. Es más común a partir de los diez años y muy frecuente en la adolescencia, pero esto no quita que un niño pequeño pueda sufrirla.

Si bien el apéndice no cumple una función aparente, si se inflama y no se extirpa, puede romperse y su contenido volcarse a la cavidad abdominal, provocando una peritonitis; esta complicación suele producirse de 36 a 48 horas luego de comenzados los síntomas. Por ello, es que la apendicitis se trata de una emergencia médica, si bien el procedimiento quirúrgico es sencillo y no presenta complicaciones. 

Síntomas de la apendicitis en los niños

Los síntomas de la apendicitis en niños varían y pueden ser más difíciles de diagnosticar en bebés o menores de 10 años.

El primer síntoma es un dolor abdominal que al principio puede ser vago pero puede tornarse muy agudo y constante en el área abdominal inferior derecha. Luego del dolor, el niño puede tener vómitos, fiebre, inapetencia, imposibilidad de caminar de manera normal debido al fuerte malestar, estreñimiento e inflamación abdominal.

La secuencia en la aparición de los síntomas es de gran utilidad para diagnosticar la apendicitis y descartar una infección intestinal. En la apendicitis el dolor precede a los vómitos; en cambio, en las infecciones intestinales el dolor es posterior a los vómitos. 

Los síntomas de esta patología en los menores pueden ser similares a los de otras afecciones, por lo que el diagnóstico de esta enfermedad puede ser difícil de realizar. Igualmente, ante la presencia de estas señales en un niño, los padres deben acudir con urgencia a consultar un especialista. Una vez en manos de un médico se le practicarán al niño una serie de pruebas que ayudarán a realizar un correcto diagnóstico.

El pediatra le realizará un examen físico completo, incluyendo examen abdominal y pélvico, análisis de orina para descartar infección urinaria, y quizás una tomografía o radiografía. 

Ante un diagnóstico de apendicitis, el médico indicará una apendicetomía, intervención quirúrgica que consiste en la extirpación del tejido afectado. Previo a la operación se administrará anestesia general al niño y se extirpará el apéndice a través de una única incisión. 

En la gran mayoría de los casos, las apendicitis se diagnostican a tiempo, por lo que no se produce la ruptura del apéndice. Los niños operados de apendicitis suelen ser dados de alta uno o dos días luego de la operación. Al cabo de dos o tres semanas los pacientes de apendicitis pueden retomar su vida normal.

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