higiene del ombligo

La falta de higiene del ombligo puede causar la muerte del bebé

La importancia de mantener la higiene del ombligo del bebé

Las primeras semanas de vida del bebé son una etapa mágica para los padres pero también acarrean dudas y preocupaciones, sobre todo para los primerizos, que se verán obligados a adentrarse en un mundo completamente nuevo. De hecho, uno de los problemas que más preocupa a los padres en esta fase es el cuidado del cordón umbilical. Y es que, por muy poca experiencia que se tenga en estas lides, la mayoría de los padres saben que descuidar el ombligo puede acarrear numerosos riesgos para la salud del bebé.

Las complicaciones causadas por un mal cuidado del ombligo

Durante la vida intrauterina, el cordón umbilical es el canal a través del cual el feto recibe los nutrientes y el oxígeno que necesita. Por tanto, es esencial para que el bebé pueda crecer. Obviamente, cuando el bebé nace, ya no necesita del cordón umbilical, ese se corta y el pequeño comienza a respirar y alimentarse por sí solo.

En el momento en el que se corta el cordón umbilical se toman todas las medidas profilácticas necesarias para evitar el riesgo de infección. Sin embargo, esto no garantiza que no existan complicaciones futuras pues durante las primeras semanas de vida los padres deben seguir cuidando el ombligo del bebé.

Lo más importante es mantener la higiene de esta zona, procurando que siempre esté limpia y seca. Por eso, no se debe tapar el ombligo o utilizar sustancias irritantes en las curas. De hecho, los expertos aseguran que una limpieza frecuente y adecuada es suficiente para que el cordón umbilical cicatrice de forma natural a las pocas semanas y sin mayores complicaciones. Al contrario, la falta de higiene o una cura inadecuada pueden dar lugar a infecciones en la zona debido a la acumulación de residuos, suciedad o humedad.

En este sentido, la infección más frecuente es la onfalitis, que puede acarrear otras complicaciones, como un sangrado inusual, problemas de cicatrización y alteraciones del sueño y el apetito. Si no se atiende a tiempo incluso puede desencadenar problemas más serios, como la propagación de la infección a otros órganos del cuerpo (sobre todo en la cavidad abdominal) y, como resultado, puede sobrevenir la muerte.

Sin embargo, los especialistas no pretenden alarmar a los padres ya que también afirman que es muy fácil detener a tiempo estas infecciones, basta mantenerse atentos a los cambios en el ombligo y acudir inmediatamente al médico ante cualquier anormalidad.

Como regla general, la infección comienza con un ligero enrojecimiento en la base del ombligo y más tarde puede aparecer un fluido de color amarillento que tiene mal olor. Además, el bebé que padece una infección del cordón umbilical también suele manifestarse irritable, tiene problemas para dormir, se muestra inapetente y llora con frecuencia, sobre todo cuando se le toca el ombligo o la zona cercana.

¿Cómo mantener el ombligo sano?

  • Lava el ordón umbilical del bebé al menos dos veces al día solo con agua y jabón. Será mejor que utilices una esponja en vez de introducirlo en la bañera pues el riesgo de infección aumenta cuando se introduce al bebé en el agua.
  • Mantén el ombligo siempre seco, sobre todo después de haber mojado la zona. Puedes utilizar una gasa o un paño suave para retirar el exceso de humedad.
  • Evita tapar la zona con el pañal, gasas o vendas. Será mejor que dejes el ombligo al aire libre para evitar la humedad y así también previenes que el roce de la tela pueda irritar la zona.
  • No utilices productos para limpiar la piel del bebé que puedan causar irritación, como el yodo, a menos que exista riesgo de infección y sea recomendado por un especialista.
  • Nunca intentes quitar el cordón umbilical, aunque penda solo de un hilo. Es mejor que esperes a que caiga de forma natural.

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