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Introducir la alimentación complementaria paso a paso

En el momento de introducir la alimentación complementaria muchos padres se preguntan cuál es la papilla por la que deben empezar y cómo conseguir una dieta equilibrada para su hijo.

En este artículo puedes informarte acerca de cuáles son las papillas adecuadas y cómo escalonar el proceso de introducir a tu hijo en la ingesta de sólidos.

Entre el quinto y el séptimo mes de vida la demanda energética y de nutrientes de tu bebé aumentará considerablemente. La lactancia por si sola no puede cubrir esta demanda y debes empezar a pensar en la papilla y la ingesta de sólidos.

Aquí te aportamos mucha información útil para que puedas elaborar un plan escalonado para introducir a tu hijo en la alimentación complementaria.

Introducir en la alimentación complementaria de manera escalonada

Para que el bebé pueda acostumbrarse a la comida sólida y no le superen tantos estímulos nuevos es importante que el cambio de la leche a la papilla se haga poco a poco. Puedes ir sustituyendo de manera escalonada una toma de leche por una papilla.

También deberías tener en cuenta que es mejor ir introduciendo los nuevos alimentos uno detrás de otro para que tu bebé pueda cogerle el gusto a cada uno de ellos y su sistema inmunológico tenga tiempo de adapatrse uno a uno a los nuevos estímulos. Además, así te será más fácil comprobar si el niño tiene alguna intolerancia o alergia a alguno de los nuevos alimentos.

Ten en cuenta: Los problemas de digestión no tiene porque deberse a una reacción alérgica. Puesto que el estómago debe acostumbrarse a la nueva alimentación, las alteraciones en el tránsito intestinal u otros problemas digestivos son la mar de normales. No obstante, si consideras que estos problemas se acentúan o alargan demasiado deberías dejar de darle el alimento que los produce y consultar al pediatra.

No temas repetir alimentos

Para alimentar saludablemente a tu hijo basta con unos pocos alimentos que sean ricos en nutrientes. No temas que tu bebé se aburra deprisa de repetir determinadas comidas.

Los niños pequeños ganan seguridad con estas reiteraciones. A pesar de ello es bueno que poco a poco vayas introduciendo nuevos alimentos porque de esta manera tu hijo se acostumbrará a aceptarlos de bien pequeño.

Plan para introducir al bebé en la alimentación complementaria

Los ingredientes adecuados para alimentar a tu bebé dependerán por supuesto de sus gustos y apetencias. Ahora bien, lo más importante es garantizar un buen suministro de nutrientes a través de la combinación de las papillas con las tomas de lactancia.

Al introducir la alimentación complementaria las tomas ya no serán el eje básico de su alimentación sino un complemento.

Muchos centros especializados, como el el Instituto de Investigación para la Alimentación Infantil, recomiendan un plan escalonado que puede ayudarte a introducir a tu bebé en la alimentación complementaria.

Líquidos al introducir la alimentación complementaria.

Mientras tu bebé se alimente únicamente de leche no necesitará ningún líquido extra. No obstante, cuando empiece a ingerir sólidos se hará necesario que le des de beber algún líquido complementario para mantener el equilibrio hidroelectrolítico de su cuerpo. Es decir, el equilibrio de minerales con carga eléctrica que se encuentran en la sangre, la orina y otros líquidos del cuerpo.

Estos son importantes para un buen funcionamiento de la química sanguínea, la acción muscular y otros procesos del organismo.

Para ello lo mejor es el agua o alguna infusión sin azucar.

Al iniciar la alimentación complementaria bastará con 200 mililitros, es decir, más o menos una taza al día. Pero a medida que vayas introduciendo más raciones de papilla deberás aumentar también la cantidad de líquidos. Así, cuando le des la tercera papilla la cantidad debería haber ascendido a unos 400 mililitros. Puedes saber más acerca de este tema en nuestro artículo ¿Qué debe beber el bebé? 

Empezar a comer como mamá y papá

A partir del décimo mes el niño puede ir empezando a comer con y cómo vosotros.

Entonces deberás vigilar que aquello que cocines para tu hijo ne esté, o lo esté mínimamente, especiado. A la larga eso distorsionaría el sentido del gusto de tu hijo.

Puedes darle pequeñas porciones de lo que coméis vosotros.

Hay niños que se saltan el proceso de la alimentación complementaria y tras la lactancia demandan  comida normal.

Si el niño puede masticar y tragar sin problemas, y tu controlas que reciba la proporción adecuada de nutrientes que necesita, no hay nada que objetar.

Podrás encontrar más información acerca de la alimentación de los niños en nuestro especial “Alimentación infantil

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